lunes, 30 de junio de 2014

Pablo Cantor y sus coreutas

"Porque hay olvidos que queman
y hay memorias que engrandecen"
Alfredo Zitarrosa ("Diez décimas de saludo al pueblo argentino")


Mientras el país y buena parte del mundo están bajo el chantaje de los chantas de la usura internacional y sus jueces del "Tea Party" norteamericano llegaron tres noticias que trataré de enlazar porque tienen más puntos de contacto de lo que parece.
No conozco a Luis Barbaran. Sin embargo, tuvo la amabilidad de enviarme un correo electrónico para ponerlo a mi consideración. Así dice: "Para su consideración" y me manda saludos desde Bruselas. Como el apellido del desconocido no me sonó muy belga ni flamenco, lo busqué en internet. Parece que don Luis es peruano y un decidido defensor del ambiente. Como dice Santiago, un pachamamista. El Asunto del mensaje dice: "Argentina no está en condiciones de fiscalizar el fracking". Más o menos a la misma hora en que comenzaba a leer la preocupación del remitente, nuestro Ministro de Economía, el "oriundo del marxismo" Axel Kicillof, le explicaba al G77+China, en Naciones Unidas, el atropello a la soberanía nacional y la estupidez, en grado de tentativa, contra el sistema económico mundial, perpetrado por un juez yanqui y avalado por la Corte Suprema de Injusticia de Estados Unidos, la capital global del capitalismo especulativo. (¿No es insólito que la Argentina esté encabezando la defensa de un sistema económico que fabrica pobres y después no le importe su destino?). Es por eso que le contesté que su mensaje me producía la misma sensación que debe tener aquel tipo que, mientras se le está incendiando la casa, le tocan el timbre para tratar de convencerlo de que la manteca es menos perjudicial para su salud que la margarina. Con los fundamentalistas de cualquier cosa, con los obsesivos, pasa eso. Mi profesora de Taquigrafía en el secundario creía que su materia era más importante que las clases de Lógica que nos regalaba Dante Polimeni (sí, el papá de Carlos). Todavía no recibí respuesta de Luis a mi respuesta. Es que debe estar haciendo fracking en su ombligo y, además, Bruselas queda lejos de Vaca Muerta. Entretanto nosotros debatimos si fracking sí o no los pajarracos de siempre van a llevarse el gas, el petróleo y quedaremos con el traste roto y mirando al norte.
Acabo de enterarme de que los humanos primitivos, nuestros recontra abuelos, vivían en estado de permanente orgía. Algo así como todas con todos y varias viceversas. Eso afirman algunos científicos. Por eso, sólo por eso, no califico de cavernícola a Héctor Aguer, obispo o arzobispo de La Plata (pido disculpas, no conozco el escalafón divino). Casi contemporáneamente con la cita en que su jefe, el Papa Francisco, convocaba a una reunión a realizarse en octubre próximo para que, según sus propias palabras, se empiece a debatir acerca de la composición de las nuevas familias y la posición de la Iglesia Católica bajo el principio de una mayor comprensión hacia divorciados, madres solteras y homosexuales, el cura platense trató de "personas depravadas" a travestis, gays y lesbianas. Claro, como todos los cobardes, después dijo que lo habían sacado de contexto. Hasta donde sé el término contexto no es sinónimo de letrina, que es de donde parece haber salido este fascista demodée. Otra vez el odio y el temor al cuerpo, al libre albedrío, a la elección sexual de cada ser humano. De nuevo los perversos autoproclamándose dueños y señores de la vida del prójimo (utilizo ex profeso un término del cual han hecho abuso a lo largo de su historia sanguinaria). Esta vez, como tantas, mirándose el ombligo a través de sus ojos de aves de rapiña.
Y para que confirmen mi condición de ateo, pero ecuménico, va una con connotaciones talmúdicas. Es que la D.A.I.A., institución mayoritaria de la comunidad judía argentina, ha emitido un comunicado para repudiar por antisemitas las declaraciones del señor Rafael Araya Masry. El repudiado es Secretario de Relaciones Internacionales de M.I.L.E.S., agrupación política que conduce el líder social Luis D'Elía. Don Rafael opinó que nuestro país está siendo agredido por el multimillonario Paul Singer, titular del fondo NML el buitre mayor, a quien calificó de sionista. Como ya es costumbre, los dirigentes judíos criollos contrabandean la idea de que sionismo y judaísmo son sinónimos y entonces cualquier alusión que se haga a la doctrina que fundó Teodoro Herzl es acusada de antisemita. Le pasó a José Saramago, a Eduardo Galeano y a tantos otros que opinan que las políticas de los gobiernos israelíes, por ejemplo, son genocidas y expansionistas (eso, expan-sionistas) respecto del pueblo palestino.
No tengo noticias de que la D.A.I.A. haya hecho una manifestación pública de apoyo a la Argentina frente al atropello de que es víctima el país. Ha privilegiado, y con trampa ideológica, la condición de judío sionista de Mr. Singer a los intereses del pueblo que comparte con ellos los avatares de la vida cotidiana. Protección de sionistas a un par, buitre financiero y usurero internacional, que se asemeja y mucho a la complicidad. La misma actitud asumida ante el acuerdo con Irán para destrabar el proceso judicial que investiga el atentado perpetrado contra la sede de la mutual A.M.I.A. en julio de 1994. Parece que prefieren que no avance, pero no ofrecen ninguna alternativa.
Y la legisladora del PRO, Laura Alonso, que recibe dinero del buitre Pablo Cantor para la versión argentina de la Fundación "Vital Voices" y calla. Como callan el reclamo del Papa contra la timba global y amplifican los graznidos de los economistas y dirigentes que pusieron de rodillas la patria.
Y así nos va. Escuchando a Pablo Cantor y sus coreutas en lugar de seguir a Zitarrosa.

martes, 24 de junio de 2014

Las más caras

"Que se encuentren los amores
y se espanten los espantos"
Jorge Fandermole, en "Zamba de almas perdidas"


Desde 1938, y como una muestra más de la necrofilia patriótica, cada 20 de Junio se conmemora un nuevo aniversario de la muerte de Manuel Belgrano y, a su vez, se celebra el Día de la Bandera. De Belgrano ha escrito mucho y bien mi amigo Felipe Pigna, entre otros. Su capacidad intelectual, la militancia civil por la libertad, su sacrificio personal al tener que hacer de militar y la humildad con que vivió y murió son virtudes necesarias hoy más que nunca.
Escucho que al cierre del acto oficial estuvieron "Los Auténticos Decadentes". Nunca pensé que la apertura ideológica de Cristina alcanzara esas dimensiones. Es que no puedo evitar imaginarme a ciertos personajes políticos, economistas, periodistas, jueces, divas arrugadas y empresarios de plástico masacrando instrumentos musicales para solaz y esparcimiento de la multitud, bajo las pancartas de los grupos de jóvenes y trabajadores que se reunieron para apoyar al país ante la carroña timbera global. Pero supongo que no lo harían a cara descubierta porque los muchachos y las chicas del país profundo podrían organizar un concurso de abucheos y puteadas que los haría ingresar de inmediato a ese libro que colecciona récords y boludeces exóticas.
Entonces me fui al mataburros, útil instrumento que se aconseja tener siempre a tiro de "enter", y busqué la definición o descripción de "máscara". La comparto en un renovado gesto mío de generosidad: "Figura que representa un rostro humano, de animal o puramente imaginario, con la que una persona puede cubrirse la cara para no ser reconocida, tomar el aspecto de otra o practicar ciertas actividades escénicas o rituales". Uno de los sinónimos más utilizados por estos parajes es "careta", pero para señalar a quien se cree más de lo que es o ser quien no es ni será jamás. O sea.
Las hay limpiadoras. Son esas que se ponen algunas féminas antes de irse a dormir y que, en ese caso, se aconseja a los señores no despertar de repente por esas cuestiones de la próstata y verificar que a su lado duerme un mármol. Hay, dice el tío Google, máscaras estimulantes y dejo a vuestra consideración elucubrar de cuáles se trata. Yo me abstengo. También pueden ser refrescantes, calmantes, sudoríferas, reforzantes y curativas. Todas en el ámbito de la estética facial. Los mimos que se hacen las parejas para alimentar el deseo, ese motor humano.
Hay otras, las usan los esgrimistas, los soldadores, los adictos al carnaval, están las de la tragedia y la comedia, es necesario tenerlas puestas en quirófanos y tanatorios. Pero siempre, siempre, detrás de ellas hay un rostro, una cara, la faz de una persona. Y detrás de ese rostro una conciencia, un pensamiento y una ética.
Si se nos da por comprarlas habrá de todos los precios y hasta se podrán pagar con esas tarjetas que suelen terminar en card. Dejo volar la imaginación y vuelvo al acto por la bandera. Las caretas de los caretas nos cuestan vidas y obras.
Las máscaras de las aves carroñeras que supimos conseguir. Las máscaras de los nuestros, las más caras.

miércoles, 18 de junio de 2014

Una de terror

"La tetera es de porcelana,
pero no se ve"
María Elena Walsh


Por un momento nada más imaginen esta misma situación ante los buitres del capitalismo timbero con las siguientes figuritas a cargo del Poder Ejecutivo Nacional. A saber:
Sergio Massa.
Daniel Scioli.
Mauricio Macri.
Hermes Binner.
Julio Cobos.
Elisa Carrió.
Ernesto Sanz.
Jorge Altamira. O como se llame.
Fernando Solanas.

Por un momento nada más imaginen esta misma situación ante los buitres del capitalismo timbero con las siguientes figuritas a cargo del Ministerio de Economía de la Nación. A saber:
Federico Sturzenegger.
Carlos Melconian..
Alfonso Prat Gay.
Martín Lousteau.
Martín Redrado. O como se llame.
Roberto Lavagna.

¿Ya está, ya pasó? Ahora respiren hondo, relájense y salgan a la calle con la frente limpia. Trabajen y vuelvan a sus casas, besen a su pareja, mimen a sus hijos y mascotas. Siéntense a ver, gratis, el Mundial de Fútbol, pero no olviden, mientras Messi (o cualquiera de los nuestros) les arranca la primera sonrisa, que el año próximo su imaginación les puede resultar una realidad nauseabunda..

lunes, 2 de junio de 2014

La tía Pepa

Unos muchachos se ocuparon de pintarrajear o manchar un vagón nuevo, flamante, virgen, del Ferrocarril Sarmiento, en el Área Metropolitana de nuestro país. ¿Por qué y para qué? Los pibes graffiteros dicen que pintar un tren vendría a ser el orgasmo de su actividad artística. ¿Para qué? Para demostrar y demostrarse que son artistas rebeldes, trasgresores, revolucionarios y vanguardistas. Un amigo y compañero suele sintetizar que se creen rebeldes por tirarse un pedo en un velorio. Compararlos con Breton y Duchamp es tan ridículo como imaginar que Altamira es el sucesor de Bakunin.

Como todos los jueves, al caer la tarde y después de dejar la oficina, la fui a visitar. La tía Josefa vive sola. A sus 89 pirulos se maneja muy bien con los menesteres cotidianos. Pero es mentira que tenga 89. Hace varios años que interrumpió la cuenta porque dice que no quiere ingresar a la década de los noventa. Que ya la vivió. Y cuando lo dice se queda mirando al vacío, como suspendida. De todas maneras, cada 27 de diciembre hace una festichola pantagruélica para celebrar su nacimiento, dice. Es en el patio y amanecemos felices el 28, aunque menos inocentes.
Para nosotros, sus sobrinos, ya no es Josefa. Es la tía Pepa. Cuando llegamos a su casa, perfumada de jazmines, o cuando nos vamos o cuando aparece con la fuente de locro hecho por sus propias manos, fragante, humeante y picante, aplaudimos como niños, al grito de "¡Viva la Pepa!". Por eso cada vez que nos dicen que la vida la transitamos como un vivalapepa, nos miramos con la complicidad de entender que sí, que si es como la tía, sí.
Cuando entré (cada uno de los nueve sobrinos tiene un juego de llaves para no molestarla con el timbre) estaba con la cara casi pegada a la pantalla del televisor. Entre todos le regalamos uno de esos chatísimos, inmensos, para que se sienta como en el cine. Me extrañó porque la Pepa conserva muy buena vista, para asombro del doctor Quispe, su oculista (como él es de origen quechua ella dice que le enseñó a ver más lejos y mejor). Apenas me vio dijo: "Nene (sí, todavía me dice nene y a mí me ablanda, me enternece y la sacaría a bailar una cueca), ¿vos podés descifrar qué carajo dice el mamarracho ese con que ensuciaron los trenes nuevos que nos compró Cristina? (Otra de las cosas que me conmueven de ella es que, aunque tiene un caudal cultural borgeano habla como la gente de a pie). No se entiende nada. Para mí que el doctor Quispe me verduguea con que veo mejor que él. Acá dicen que uno de los pintores callejeros intentó rajar en un taxi y lo agarraron." Como la tía Pepa fue militante en los sesentas (entre otras aventuras, pintaba paredes reclamando la libertad de los presos políticos del onganiato) sabe que la clandestinidad era un riesgo impuesto por la represión de aquellos años, pero hoy, dice, está todo al aire y quien se esconde detrás de una capucha o un pañuelo es porque lo que enmascara es su mala leche. Se va calentando a medida que me lo explica. Como si yo, en verdad, fuese un nene que recién llega de Eslovenia o Luxemburgo.
Me trae un café doble, bien cargado, con dos de azúcar. Sabe lo que me gusta charlar con ella y me conoce las mañas. Dos de azúcar, así sea para una copa del tamaño de un dedal o una palangana. Cosas de veterano. Se sienta en la mecedora que le regaló el último de sus novios (un pelafustán, agrega, que le quiso afanar los 52 tomos de las Obras Completas de Lenin que ella recuperó del escondite en que estuvieron durante el genocidio) y trata de explicarme qué es un lumpen. La dejo que se explaye. Me fascina oírla recorrer su vida, su sabiduría, desde su experiencia y sus lecturas. "La diferencia es que ahora hay Estado", argumenta. Y a mí me sale decirle que siempre hubo Estado, que en todo caso, la diferencia es para quiénes está el Estado. Me escucha y lo piensa, lo asimila y me responde que sí, que es verdad, pero que poner en marcha un Estado nuevo no es moco de pavo (y se suena los ídem con su pañuelito con puntillas).
Juego a contradecirla, a provocarla para que saque todo su arsenal dialéctico. "Tía -le digo-, ¿no te parece que si tratamos de lúmpenes a estos pibes qué adjetivo nos queda para tu senador Sanz que avisó que se opondrá a la estatización de la Universidad de las Madres porque tendríamos que pagar sus deudas?". Di en el blanco. Se enfurece, pero no pierde la lucidez. "Es lo mismo -me taladra con su mirada-, los pendejos manchan un bien de todos y el nefasto senador cree que una universidad produce gastos". "No entiendo Pepa. Hablame en criollo y largá el libro de Gramsci". "No es Gramsci. Estoy con el tomo uno de la "Historia de la sexualidad", de Foucault." Y yo me atraganto y me sale el café, con espuma y todo, por la nariz porque, aunque la conozco, nunca deja de sorprenderme. Ejerciendo la ciencia de los años y la paciencia de los sabios, me trae un repasador para que me seque y trate de disimular los colores de mi cara asombrada. Ella, seria y concentrada como siempre, pasa por alto el accidente y retoma el hilo del asunto. "Entonces, como te decía, querido sobrino, los dos son casos típicos y patrióticos de lumpen. Unos, practican el lumpenarte y el otro la lumpenpolítica". La tía Pepa es una neologista nata. Debe ser por tanta trasnoche con filósofos y lectura adolescente, costumbres que sigue ejerciendo y conserva intactas. Un personaje la Pepa. "Lo de los pibes no es tan grave, pero duele. ¿Sabés lo que cuesta volver a poner en marcha el tren del Estado?  En cambio, el tipo no llega ni siquiera a garca. Es un empleaducho pequeño y mezquino de los garcas de verdad". Cuando termino el café me levanto para irme. Me acompaña hasta la puerta y me regala uno de los últimos jazmines de la temporada. "Tomá, para Delia, tu santa mujercita". Le doy un beso en la frente, le acomodo el cuello de la blusa y salgo. Al llegar a la esquina grito para mis adentros ¡Viva la Pepa!. No quiero que me confundan con aquella escena de Alterio en "Caballos salvajes".
Un muchacho y su novia me miran como si entendieran.