martes, 24 de abril de 2018

Propuesta a Don Alfredo

                                                                  Especial para "La Tecl@ Eñe"


        "Pollo criado con mierda cuando ve maíz se asusta"
                                                          (Sabiduría popular)


Al final decidí dirigirme a usted, Don Alfredo así, como Don Alfredo, porque es gobernador de mi provincia, Mendoza, y también labura de presidente en el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical. Entonces no sabía si decirle señor gobernador o señor presidente y usted iba a creer  que le estaba tomando el pelo y que no me ponía a su altura (no, no me refiero a cuánto mide y esas paparruchadas con que lo martirizan los crueles que nunca faltan).
Ni hace falta que le diga que hay ruido en la calle. Por algo viajó usted, Don Alfredo, para hablar con el presidente y regresó con una propuesta que se parece más a una liquidación por cierre o a un sketch de Capusotto. Más los intereses.
Fíjese que dicen las lenguas (las malas y las buenas) que cinco, seis o siete de cada diez bípedos que habitan este páramo desértico con ínfulas de gran ciudad tienen imagen positiva de usted, Don Alfredo, y de su gestión. Suceden cosas raras por acá, no sólo ese asunto del Futre, el jinete sin cabeza.
Acá va mi aporte, entonces, para contribuir a la paz social, el consenso ciudadano y todas esas cosas que se dicen cuando las papas queman.
Usted, Don Alfredo, tendría que convocar al pueblo (o a la gente como dicen ustedes. Es más aséptico), citarlo, por ejemplo, en la explanada de la Casa de Gobierno o en un prado del Barrio Cívico (un pícaro puso Cínico el otro día) para explicarle las medidas nacionales y provinciales que vienen, venimos, soportando desde que asumieron por voluntad popular hace más de dos años ya. ¡Cómo pasa el tiempo, Don Alfredo!
Explíquenos ese asunto del gradualismo porque mil por ciento de aumento en dos años no suena muy gradual. Y ya que está trate de pasar en limpio y de cara a la gente cómo es que entraron setenta y tres millones de litros de vino chileno, nada más y nada menos que a la capital mundial del malbec.
Como supongo que algún maestro o alguna profesora se llevaría el mate y una sillita para escucharlo vea si los convence de que no se agarren una gripe para que no les caiga el Ítem Aula y pierdan el diez por ciento de su salario. Quizá lo aplaudan cuando usted, Don Alfredo, les cuente de las mejoras para la vida cotidiana con el aumento del setenta y ocho por ciento en las boletas del agua. O de esa maravillosa maniobra popular de desfinanciar a las provincias y municipios para que las empresas de servicios no pierdan ni un centavo.
En fin, Don Alfredo, qué le voy a enseñar yo a usted, un líder con oratoria fluida y verba encendida.
Tengo la esperanza de que acepte mi propuesta y la sospecha de que no. Últimamente es así en nuestra patria. La sospecha le viene ganando a la esperanza. Una lástima.
Piénselo.