viernes, 29 de junio de 2018

Paso lista

Amigos, amigas y amigues (será mi única concesión en este caso): en muy pocos días, el 7 de julio, cumpliré mis primeros 72 añitos. Si es que, como decía el querido Emilio Fernández Cordón. Y me encanta recibir regalos. Costumbre pequeñoburguesa dirán ustedes. Puede ser, pero ¿a quién no le gusta un mimo, más en épocas de desasosiegos a mansalva?
Por un prejuicio comprensible casi nadie me regala libros. Es que, como resultado de tantos años de trabajo alrededor de la literatura, saben que recibo ejemplares de cortesía de buena parte de las editoriales porteñas y aledaños. Pero "pasaron cosas", según la célebre declaración del degenerado presidencial que supimos conseguir. Uno de los grupos editoriales más concentrados cambió la modalidad de relacionarse con la prensa especializada, si es que tal categoría existe. Permítanme una pequeña, pero importante digresión: de esa empresa viene Pablo Avelluto, el Ministro de Cultura del fachomacrismo.
Ya no envían libros tal como los conocemos desde Gutenberg hasta nuestros días. Me notifican que a partir de ahora remitirán por correo electrónico un resumen del contenido y, si es de mi agrado, el libro completo en formato e-book.
Mi casa no tiene bibliotecas. Mi casa es una gran biblioteca. Sólo la cocina, el baño y el garaje (por ahora) no tienen estantes con libros. Me fascina ver la diversidad cromática en cada habitación porque anticipa la misma multiplicación de colores y sabores de los contenidos y es, por supuesto, la materia prima insustituible de mi laburo de casi cuarenta años.
Entonces, por edad y por raigambre cultural, me aferro al objeto libro.
Acá les paso una lista de títulos de ese oligopolio editorial y si quieren y pueden me darían un alegrón en tiempos aciagos. Eso sí, en el caso de que no puedan o no quieran y prefieran los abrazos, los saludos, las caricias y los besos sepan que mi corazón los cotizará en alza.
Si al finalizar la lectura ustedes piensan y sienten que este asunto es ínfimo comparado con el hambre, la miseria, las persecuciones políticas, los despidos masivos, los asesinatos de Maldonado, Nahuel y los 44 del mar, la represión, el endeudamiento, el cinismo de Lombardi y los suyos, el cierre de pymes, las importaciones masivas y otras calamidades no naturales, tienen razón. Sin embargo, ahí va.
- La ilusión de los mamíferos, de López.
- Ensenada, de Brizuela.
- Quiroga, de Ortiz y Nine.
- Que nadie duerma, de Millás.
- El puente, de Talese.
- Amberes, de Bolaño.
- La oficina de estanques y jardines, de Decoin.
- El otro, el mismo, de Borges.
- Declaración, de Sontag.
- Vernon, de Despentes.
- El libro del anhelo, de Cohen.
- El amor molesto, de Ferrante.
- 42 flores dl mal, de Baudelaire.
- Soñando en la mar amarga, de García Lorca.
- Ecos de mi pluma, de de la Cruz.
- Cuentos esenciales, de Maupassant.
- Ángele con caras sucia, de Wilson.
- Ya tú sabes, de Esquivada.
- Perder la cabeza, de Rosenzvaig.
- El hijo judío, de Guebel.
- El Tercer Reich, de Bolaño.
- Moronga, de Castellanos Moya.
- Los revolucionarios lo intentan de nuevo, de Cárdenas.
- Devoción, de Smith.
- Tipos singulares, de Hanks.
- Los días del abandono, de Ferrante.
- La señora Osmond, de Banville.

No tengo preferencia por ninguno.
Los quiero a todxs, ustedes.