martes, 20 de marzo de 2012

La lima diaria

A Natalia Brite, compañera


Algo huele mal, pero no es en Dinamarca. Para colmo el apellido empieza con K y es Viceministro de Economía de la Nación. Como las dos últimas Reinas de la Vendimia (Koltes y Kaliciñski). Es que la hegemonía ya no es lo que era. Hasta Gramsci tendría que revisar su posición.
Los calificativos de marxista y judío, atribuídos a Axel Kicillof, levantaron polvareda. Sobre todo por su supuesta ascendencia rabínica. Insisto, supuesta. Parece que ni siquiera, pero no importa. Eso sí, de su pecado ideológico se ocuparon poquito. Sólo vi y escuché al filósofo Ricardo Forster reivindicar los conocimientos del funcionario respecto de las teorías económicas de Carlitos. Pero analicemos, ¿qué clase de judío sería Kicillof? ¿Sefaradí, ashkenazi, sionista, asimilado, converso?. ¿Será un judío como Einstein, Milstein o el mismísimo Marx?, ¿o un judío de mierda como Alberto Kohan, Corach, Beraja, Sofovich o el rabino Bergman?, ¿será un humanista como el rabino Goldman? Mientras tanto, la señora DAIA mostró la hilacha. Después de repudiar el texto de Pagni en La Nación, le puso un manto de piedad. Salió a decir que el exabrupto no había tenido "mala fe". En mi barrio a esas actitudes las llamábamos "de cagones o cómplices". La entidad es, históricamente, parte del establishment y se dedica a cuidar su quintita. Por otra parte, aunque es la que tiene prensa fácil, no es la única. Existe el ICUF, vocero de la corriente humanista del pensamiento judeoargentino.
¿Y qué marxista sería el Viceministro?, ¿marxista leninista, troskista, maoísta, gramsciano, hormonal (como Saramago y el que suscribe), indigenista?. ¿Marxista humanista, como Fidel, o marxista de mierda como Pol Pot?
Entonces, sin hacer ostentación de exclusividades ni esas paparruchadas del mundo cholulo-mediático, reivindiquemos la cualidad académica de Kicillof. Es, evidentemente, un estudioso de Marx, como él mismo lo ha manifestado. También de Ricardo (no, muñeca, de López Murphy no, del auténtico), Smith, Keynes y la teoría económica clásica. Que un joven de esos quilates tenga la confianza de la Presidenta para co-conducir la política económica del país es un dato que enaltece el rumbo y es también una marca identitaria del momento que vivimos. Eso sí, para Santiago Kovadloff  "se le da poder a los que no saben". El filósofo lo dijo en referencia a la edad del judío marxista: cuarenta años. ¿Cómo sabe que no sabe?. ¿No será que Kicillof sí sabe y a Santiago le jode lo que sabe? Insisto con una lección que me enseñó mi querido Felipe Pigna, ¿cuántos años tenían Moreno (no, muñeca, Guillermo no, el que envenenaron  en un barco), Evita, el Che, Castelli y Belgrano cuando sacudieron el tablero de la Historia?
Es que el objetivo magnéttico es limar. Limar a Boudou sin pruebas fehacientes en su contra, limar a Kicillof recurriendo a la prédica antisemita, a cargo de la jerarquía católica,que por más de dos mil años culpa a los judíos por la muerte de Cristo. Todos los días una lima nueva (no, muñeca, la capital de Perú es la misma, me refiero al instrumento que sirve para erosionar materiales y cerebros).
Es que no encuentran la manera de proponernos otro país. Aunque, tal vez, les dé vergüenza el que tienen en mente y entonces recurren al chisme, al invento y la calumnia.
Si Axel Kicillof no es marxista, merece serlo. Por el bien de todos.

1 comentario:

  1. Excelente .Los prejuicios contra este joven agotan y muestran lo peor de la derecha ;no tiene argumentos ,,sólo quiere meter miedo .Por suerte parece q estamos bien educados y los militantes somos muchos .

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