miércoles, 7 de agosto de 2013

Cultural y político, sí.

Lo voy a transcribir textual para que no te molestes en ir a buscar el diario y, hasta llegar a la cuestión que nos convoca, tengas que atravesar el territorio de la mentira cotidiana. Lleva por título "Una radio bien política". Ahí va:
"Radio Nacional Mendoza es una emisora de larga trayectoria y, desde hace años, escasa audiencia. Y algo que siempre la caracterizó - junto con Radio Libertador; otra emisora de gestión estatal de la provincia- es poseer un auditorio por el que pasaron figuras de la música popular y desde donde se emitían programas. Hace años ese auditorio fue bautizado con el nombre de un referente de la historia, las letras y la cultura mendocinas, Juan Draghi Lucero. Pues bien, ahora nos enteramos de que ese lugar ya no funciona como un espacio cultural sino como un "centro cultural y político". ¿En qué quedamos: Nacional no era una radio? ¿Desde cuándo un medio de comunicación tiene un centro político?" (Fin de la cita, Rajoy mediante). El sesgado comentario aparece en la página 16A, Sección "Mirador", columna "Se supo!", sin identificación del autor, Diario Los Andes de Mendoza, del miércoles 7 de agosto de 2013 y se respeta la puntuación un tanto estrafalaria del texto.
Apenas arranca, el comentario chicanea con el asunto de la audiencia. El rating, esa obsesión mercantil, cultural y política que parece atravesar cualquier mirada que tenga relación con la comunicación social. Y no te digo si la medición viene con el sello de IBOPE. Es, más o menos, como las estatuillas del premio gauchesco, que tienen membrete del ganador antes de que se enciendan las luces de la frivolidad fiestera. La "escasa audiencia" a la que se refiere el escriba tiene abundante inteligencia, sensibilidad y compromiso, y comparte el principio irrenunciable de que, al menos en nuestro caso, la comunicación es un servicio público y, por ende, un derecho también político y cultural.
En setiembre próximo la Nacional Mendoza cumple 60 años y, efectivamente, por su Auditorio (si me permite el colega, lo escribo con mayúscula) han pasado figuras señeras del patrimonio artístico nacional. Recuerdo haber visto y escuchado, en vivo (una ventaja geriátrica, diría un amigo), a Mercedes Sosa, Los Trovadores, Antonio Tormo y, si mi memoria no me hace una zancadilla, Aníbal Troilo, Atahualpa Yupanqui y los célebres radioteatros con presencia de público, entre otros. Sigue diciendo el protestón que desde allí "se emitían programas", así, en tiempo verbal pretérito. Eso le pasa por desayunar tarde. Le cuento que, desde febrero de 2011, fecha en la que arranca la nueva gestión, se emiten (así, en tiempo presente), semanalmente, programas. Él dice que ahora se entera (una prueba más de que Mendoza atrasa), dos años y medio después, de que la radio se ha transformado, explícitamente y por sabia decisión de la Dirección, en Centro Cultural y Político. En el "Draghi Lucero" hay, invariablemente, cada fin de semana recitales, cine, presentaciones de libros, conferencias, debates, cursos y todos, pero todos, se emiten por AM 960, FM 97.1 e internet, en vivo y en simultáneo. He participado de algunos de ellos. Por ejemplo, por allí anduvo Arturo Somoza, Rector de nuestra universidad pública, Milagro Sala, líder nacional de la "Tupac", Alejandro Horowicz presentó su libro "Las dictaduras argentinas", Jaime Sarusky, Premio Nacional de Literatura de Cuba, en reportaje compartido con el colega Alejandro Frías. Como se puede apreciar, actos culturales y políticos todos y cada uno.
Pero el tema es conceptual. A las preguntas del anónimo periodista acerca de "¿En qué quedamos: Nacional no era una radio? ¿Desde cuándo un medio de comunicación tiene un centro político?", cabe responderle que Nacional es una radio y que, por definición, no tiene un centro politico. Es un centro cultural y político. Ahora le pregunto yo ¿acaso las emisoras privadas de la provincia se dedican a la gastronomía, la belleza corporal, la producción de almizcle, la moda en Sumatra y la última investigación en adelanto científico para cremas faciales? ¿Radio de Cuyo, Radio Nihuil o Radio Mitre no hacen, mejor dicho, no son políticas?
El ditirambo conceptual se explica si recordamos que Los Andes es Clarín y, también por definición, ve ventanillas de cobranza en cada minuto audiovisual. O, tal vez, que la escasa audiencia que nos acompaña desde febrero de 2011 no sea ya tan escasa. Y eso les moleste, aunque sea "un tantico así", como sigue diciendo el Che.

2 comentarios:

  1. ah! pero qué honor, che! Salieron en Los Andes! ahora sí los va a escuchar la gente!!!!!

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  2. Que grande Julio, clarísimo...en definitiva, la vida misma es una práctica política...

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