jueves, 23 de febrero de 2012

En la niebla

"Hermanita vuelve a casa"
 Atahualpa Yupanqui


Tienen todo el derecho. Cada uno elige cómo escupir para arriba, con qué estilo, si con formato poético, ficcional o ensayístico, si solo o mal acompañado, tomando una grapa, un tinto o un scotch. Cada uno tiene la libertad de ejercer su libertad como peor le parezca.
Te lo cuento, petisa, porque un grupo de intelectuales y periodistas, presentados así (te encargo la dicotomía), acaba de manifestar un Manifiesto respecto de la política argentina y el reclamo de soberanía sobre Malvinas. Me cuesta creer que gente de la talla cultural de Beatriz Sarlo, Santiago Kovadloff, Fernando Iglesias (en Inglaterra ya deberían llamarlo Ferdinand Churches), Luis Alberto Romero, Vicente Palermo (el optimista del no), Marcos Novaro, Juan José Sebreli y los neoperiodistas Jorge Lanata y Pepe Eliaschev (el aporte de la DAIA al estropicio), entre otros, no sepa o no pueda discernir la diferencia conceptual que hay entre soberanía y autodeterminación.
Desde el 23 de febrero de 1903 y con la firma del presidente Estrada Palma, Cuba le cedió en arriendo Guantánamo a Estados Unidos, esa porción de su territorio. No conozco ni imagino a ningún intelectual o periodista de la isla que pretenda justificar la ocupación colonial del imperio en descomposición, con el argumento de la autodeterminación de los ocupantes de la base militar yanqui. Ni siquiera con el antecedente de ese pacto de alquiler perverso y vergonzoso.
Producto del Tratado de Utrecht, de 1713, Inglaterra se quedó con Gibraltar. Hace 299 años, han pasado más de ocho generaciones, que los master en piratería dominan el Peñón. Decime petisa, amor, si sabés de algún español que escriba, cante, pinte, dance o, simplemente, se levante cada mañana para ir a laburar o, últimamente, para ir a buscar laburo, que piense y se anime a decir en público que los anglos son los legítimos soberanos sobre esa tierra irredenta e ibérica.
Tengo una propuesta para hacerle a estos iluminados de lo oscuro. Desafío a Sarlo a pararse en una esquina de La Matanza o cualquier rincón del conurbano bonaerense a leer su propuesta alternativa de la política oficial respecto de Malvinas. A Sebreli igual, pero en el gran Rosario. Lanata, que viaje a Córdoba y, con su sarcasmo en la mochila, le diga al Negrazón cordobés que los kelpers tienen razón. Que Sylvina Walger trate de convencer a la ama de casa de Formosa de que no insistamos más en la cuestión y que dejemos tranquilos a los ocupantes. Eliaschev leerá la propuesta en idisch en Villaguay, Entre Ríos. En todos y cada uno de los casos les recomiendo, cariñosamente, que tengan al día el pago de las cuotas de su prepaga de salud u obra social respectiva. Por las dudas, ¿vio?
Trato de explicarme y explicarte, amor, por qué se les ocurrió semejante exabrupto disfrazado de propuesta alternativa. Cuando busqué las firmas de Sigourney Weaver y Michael Apted, co-protagonista y director, respectivamente, de la película "Gorilas en la niebla" (1988), y no las encontré, empecé a entender. Son ellos y ellas las que están en la niebla.

1 comentario:

  1. Yo digo q nos las devuelvan .Después discutimos si las compartimos con la humanidad o con nuestros hermanos bolivianos paraguayos y uruguayos (q podrían reclamarlas por historia )o lo mandamos a Macri a gobernarlas .Pero son nuestras y no del Imperio .
    "Tiene las alas salpicadas de islotes /es nuestra bella del mar /la Patria las contempla de la costa madre /con un dolor q no se va /el pingüino la vela /la gaviota le trae cartas de libertad /ella tiene sus ojos en los canales fríos /ella esta triste de esperar "
    Esto me lo enseñó mi mami ,q lo había aprendido en la primaria y yo lo leo tb a mis alumnos .
    Q no las devuelvan

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