miércoles, 18 de mayo de 2011

Señorita, el niño Mario me dijo estúpido

A Juan Cruz Ruiz, sinceramente

Como se sabe anduvo por estas tierras Mario Vargas Llosa. Cuando parecía aquietado el polvaderal por su visita él mismo se encargó de zapatear, al mejor estilo malambo trucho, y volver a poner su nombre en las primeras planas de los noticieros televisivos, radiales y títulos catástrofes de los diarios argentinos. Sí, lo que acaban de leer es una humorada. Apenas un puñado de medios dio cuenta de la respuesta del marqués nobelizado a la solicitud que, casi 20 días atrás, le hiciera Hebe Pastor de Bonafini, nuestra Madre.
Con una paciencia no habitual en ella la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo le solicitó que sume su firma al petitorio por la defensa de la libertad de expresión, vulnerada por la empresa Cablevisión, del grupo Clarín, que impide a sus usuarios y abonados ver el Canal CN 23, infringiendo la ley y haciendo caso omiso a reiterados fallos judiciales. En CN 23, Bonafini y la cantante Teresa Parodi conducen un programa denominado "La Clementina".
La respuesta llegó. Según el escritor peruano el conflicto es entre una empresa y una cantante y, por lo tanto, no afecta la libertad de expresión. Estuvo casi 20 días averiguando y llegó a esa conclusión. Tremendo síntoma de neuronas lentas.
En la Argentina, Juan querido, nadie come vidrio. Es un elemento que no integra la dieta nacional. Desde los poseedores de mentes primitivas, como Mauricio Macri o Susana Giménez, hasta filósofos y científicos del más alto nivel, como León Rozitchner y Adrián Paenza, todos TODOS sabemos que el conflicto no es con Parodi. Entonces, me pregunto, y te pregunto, ¿quién le autorizó a tratarnos de estúpidos?, ¿no sería más creíble y honesto decir que sus convicciones ideológicas lo hacen ser solidario con el cuasimonopolio mediático?, ¿es tanto el deterioro ético y moral de quien alguna vez escribiera maravillosas piezas literarias?, ¿convertirse en un producto comercial-artístico de élite puede llevar a una persona a degradarse de tal manera?
Está claro para buena parte de nuestra sociedad que Vargas Llosa ha dejado de ser sólo un gran escritor. Consiguió el Nobel de literatura, fue designado marqués, vende libros como si fueran zanahorias, da conferencias propalando las supuestas bondades del más crudo neoliberalismo, cacarea libertades supuestamente conculcadas en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y nuestra patria, pero elude solidarizarse con las mujeres que son el mejor ejemplo de lucha por esas libertades que tanto dice defender urbi et orbi.
A menos que esté buscando sumar al Nobel, el premio Noble a la complicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario