lunes, 8 de noviembre de 2010

EM

"Toda la Historia es Historia contemporánea"
Benedetto Croce

Él estuvo en estas comarcas durante 85 años. Mariano Ferreyra no llegó a los 25. Si fue la voluntad de Dios o no, quedará para la conciencia de cada uno.
Emilio Massera fue un creativo. Creó la Escuela de Mecánica de la Armada, en realidad la recreó, como un centro de horror, como una maternidad del robo y el asesinato. Usó mano de obra cautiva para masacrar madres y robar niños. Inventó personajes como Alfredo Astiz, secuestró y asesinó a las monjas francesas, baleó a los curas palotinos, se quedó con empresas a punta de pistola, intentó seducir al pueblo peronista para quedarse con el capital político más importante de cualquier movimiento de masas. Precisamente, las masas.
Claro que su creatividad para el terror no estuvo sola. Como todo en la sociedad, fue colectiva. Contó con hostia diaria, amparado por la cúpula eclesiástica de aquellos días y por los empresarios nacionales y trasnacionales, hoy mirando para otro lado, con sus mejores caras de yo no fui, como si se tratara de un mal relato cinematográfico de Hollywood.
Este textículo apurado podría tener una longitud muchísimo mayor, pero me basta con saber que Jorge Lanata ratificará su hartazgo con el tema de la dictadura, aunque Jorge Videla, José Alfredo Martínez de Hoz, Christian von Wernich (aún miembro de la Iglesia pese a ser condenado a prisión de por vida por genocida), sigan vivos.
Y me basta, para confirmar que la perversión tiene buena salud, que sus restos recibirán cristiana sepultura.
El padre de los vuelos de la muerte dejó huella, tiene herederos putativos. Alcanza con leer los avisos fúnebres en algunos diarios de mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario