sábado, 30 de julio de 2011

Five o'clock

 "La tetera es de porcelana, pero no se ve"
  María Elena Walsh

No nos podemos quejar. Nos invitan, siempre nos invitan. Deben tener unos errerrepepé formidables. Y una lista de contactos de lo más completita. Cada vez que se les alborota la cocina los tipos salen a pedir que vayamos a ayudarlos.
Tenemos que llevar las escobas, los trapos de piso, la lavandina, los secadores y el brillapiso. Eso sí, nosotros, con la Historia en la mochila, recibimos las instrucciones de cómo y por dónde empezar la tarea de aseo. Ellos nos dicen que la mugre y el despelote fue obra de los anteriores empleados, esos inmigrantes indeseados que, lamentablemente, hacen el laburo que ningún rubio y de ojos celestes haría, por designio divino. Ellos están para la foto de Camel o la pilcha de Gucci.
La cuestión es que ya pidieron unos 14 billones de scones y el té está servido. En pocos días tendrían que devolver un puñadito de lo pedido. Y parece que algunos, los más recalcitrantes al arroz, no quieren y los otros, los tibios, no pueden convencerlos. Entonces miran para abajo. Nos miran. Lascivamente, nos miran.
Hubo épocas en que nuestros próceres podridos aceptaban el convite antes aún de que les llegara la tarjeta de cartón, como canta Raúl González Tuñón. Iban presurosos a lamer los detritus del señor emperador. Se acabó. Hicimos o, mejor todavía, estamos haciendo realidad aquel deseo de Juan Luis Guerra. Llueve café por estos campos. Brasileño, nuestroamericano. Y llueve mate, con yerba de estas comarcas.
Así que métanse la propuesta de compartir el tea party en el más profundo orificio de la retaguardia anatómica del imperialismo timbero.
Las señoras y los señores de nuestro hogar del sur tienen su agenda ocupada en mejores menesteres.

1 comentario:

  1. Es un placer leerlo Julio. "Nos miran", festejemos que lo miren y si es por tv mucho mejor. Estamos todos invitados a tomar el Tea Party con Saquitos de Yerbita!
    Saludos!!!

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