sábado, 4 de septiembre de 2010

Se dice de mí

Lejos de emular a nuestra promotora criolla del Papanicolau, utilizo su recuerdo como señuelo para intentar que el lector de estos textículos me preste su atención. Estrategia de marketing le llaman los estrategas de marketing, precisamente.
Se me acusa de oficialismo reincidente, obsecuente y demente. Lo niego y explico por qué. Es cierto que el rumbo y algunas medidas tomadas por el gobierno nacional me caen bien. Algunas, inclusive, me entusiasman. Y otras, me emocionan. Entre estas últimas, la Asignación Universal por Hijo, la ley de servicios audiovisuales y su correlato, el informe acerca de la monstruosa transferencia del dominio de Papel Prensa, me llegan a producir una mezcla de entusiasmo y emoción.
Sin embargo, hay cosas de este rumbo que me rompen los textículos. A saber, la elección de Julio Cobos como compañerito de fórmula presidencial, la patética construcción de listas legislativas con personajes como Enrique Thomas, pintor de obras, Felipe Solá, Carlos Reutemann, siempre corriendo en segundo plano y otros jurásicos elementos de la política vernácula. Me molesta la vocación por agujerear nuestra cordillera, so pretexto de hacer guita. Ojo, que estoy a favor de la minería, siempre y cuando se les exija a las multinacionales que respeten las leyes e inviertan lo que tengan que invertir en defensa del buen vivir de nuestros hijos y nietos, sin joder el ambiente más allá de lo razonable.
Pero, con el mismo énfasis digo que ninguno de estos peros me obnubilan el entendimiento. Son infinitamente más y mejores los motivos para emocionarme que para enojarme.
Es que no es lo mismo ser inconformista que estar disconforme. En tanto intelectual, prefiero ubicarme entre los primeros.
Un querido amigo, radical él, cada vez que me ve, dice estar asombrado de lo que, según su óptica, es mi posición muy kirchnerista. Le digo siempre que, en realidad, yo soy chavista. Que no es lo mismo pero es igual, como dice Silvio Rodríguez. Porque si Cristina tiene la relación que tiene con el bolivariano, y con Evo, y con Lugo, y con Correa, con Lula y pronto con Dilma, y con Pepe, quiere decir que si soy chavista, soy mujiquista, soy lulista, soy luguista, soy evoísta y soy correísta.
Pero si me apuran una definición deberé confesar que, sobre todo, soy opositor de cierta oposición berreta, mentirosa, genuflexa ante los monopolios, represora, garca e intolerante. Eso, por derecha. Y también soy opositor de cierta oposición ultraizquierdista que, como me dijo un taxista sui generis hace un tiempo, son conservadores porque conservan el mismo discurso desde 1905. Casi siempre funcionales a los primeros, se quedan en las imposibilidades acusándonos de posibilistas.
Son opiniones las mías. No son certezas. Mal podría considerarme un intelectual si estos dichos en voz alta pretendieran tener el valor de una certeza. Me animo a generar preguntas y dudas, pero plantado en mis convicciones. Eso es todo, o casi.
Alguna vez voté a Carrió. Creo haber aprendido del error.

4 comentarios:

  1. Querido Julito: tus palabras y las de Silvio danzan en sincronía. Ambos han pensado y piensan su tiempo con dignidad y lucidez. Qué lindo decís lo que te gusta y lo que no te gusta! Será por eso que tus caramelos son super ricos y producen efecto reflexivo. Abrazos de sábado! José y Vivi

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  2. Querido Julio,
    Tus textículos no son los únicos rotos. En el caso de mi género, ¿cómo los llamaríamos? ¿Ovárices?. ¿Por qué no? A algunas mujeres hace rato que nos da en las várices la ex fiscal de la dictadura Carrió. Con su aire superior, de Torquemada que -pretende parecer- recién llega a prender el fueguito de la hoguera...
    En cuanto a Cletito, ¿qué puede decirse de él? Porque inimputabble, NO ES!
    Una amiga -mendocina- definió su situación con claridad meridiano-escatológica: Cleto está haciendo sus necesidades en el baño de su casa, y llega la Historia y le toca la puerta!
    Èl también lo percibió y como buen ganso, creyó que con eso alcanzaba para salir a la cancha de primera división a jugar un partido que, cuando le tocó gobernar la provincia, no pudo competir ni con Sportivo Bowen!
    Abrazos

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  3. Quedate trankilo con tu konciencia. Yo tambien me equivoque al votar. Pero yo lo hice por Cristina. Me equivoque. No sabia que era un Hood Robin (roba a los pobres para darle a los ricos). No saco el IVA 21% que puso Cavallo como emergencia (y de eso no se habla). No saco el impuesto al cheque que pagamos todos los consumidores y que es exclusivo de Argentina (1.2% de todas las transacciones). Roban a destajo. El dinero va al poder, al bolsillo de lso K y sus amigos. No seas ingenuo Julio. Solo unas migajas, unas limosnas para ganar votos (planes sociales), y otras mas grandecitas para comprar senadores, concejales, gobernadores, etc. Soy anti K por la ley de promocion industrial que roba a todos para darle a provincias que hacen bien los deberes. Julio... no nos regala nada. Le saca a la clase media y baja para repartir en la clase alta del poder (una nueva clase que no es la del Clarin ni la de los Menem.. son otros.. tambien voraces y temibles).

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  4. Tu prédica clasemediera, mezcla con ultraizquierdista cómodo, hace mención a las cosas que NO hizo el gobierno. Tengo una lista prolongadísima de avances en redistribución del ingreso y la palabra, por ejemplo, la Asignación Universal y el matrimonio igualitario.
    Sin embargo, cuasi anónimo lector, ya lo dice el saber popular. No hay peor ciego que no quiere ver.

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