viernes, 10 de diciembre de 2010

Matrimonio mata testigo

"La verdad es tan difícil de negarla como de esconderla"
                                                                                          Che Guevara

Fin de la saga, espero. Segundo y último episodio del caso Recaudador Flúo.
Imbuídos del espíritu rebelde de aquella tardecita del viernes 26 de noviembre, encaminamos nuestros pasos hacia el Honorable Tribunal Vial de la muy insigne ciudad de Mendoza.
Casi al unísono, la dueña del kiosquito "Mesa de Entradas" y la del polirrubro "Sala de Audiencias 4" me impidieron deponer. Y aquí estoy, frunciendo, hasta que, como no aguanto más, depongo por esta vía. Mi pecado fue casarme. Hace mucho, muchísimo. Usted no puede ser testigo, me dijo la compañera kiosquera. Argumenté que soy, fui, coprotagonista y víctima de la emboscada del Recaudador Flúo. Es más, invoqué mi condición de titular del vehículo emboscado. Fue como cenicero de moto, como bocina de avión. Al pedo. Ni el sagrado derecho de propiedad sirvió en este caso. Como se ve, un fantasma recorre el municipio.
Y allí fue ella, a lidiar con la del polirrubro, Florencia Serpa, la jueza que nos tocó. Buena mina, Flor, amable, rubia símil Hotton (de pinta. De ideología no hablamos), escuchó y dialogó, mientras yo le hacía surcos al pasillo, como padre primerizo en espera.
Flor le dio la razón a mi esposa. Seguramente, el inspector Ponce había inventado la infracción, pero no llevamos testigos. En realidad, estaba yo, pero como les conté, me ascendieron a marido y perdí.
En resumen, los discípulos zanjoneros de Kafka y Jarry, funcionan así en nuestra urbe de lampazos, veredas como soles y acequias cantarinas. Si uno comete una infracción vial, calificada como gravísima (por ejemplo, no respetar la señal de disco PARE) será sancionado con una multa de $ 505.-, pero si uno correcorrecorre y la paga en los próximos cinco días hábiles, le cobran $ 350.-, y si gritagritagrita (y además le dan la razón) paga sólo $ 60.
Puro afán recaudatorio. Supongo que cruzar un semáforo apagado, pero que el Recaudador Flúo ve rojotodorrojo, debe costar más o menos lo mismo.
Nos instan a mentir. Para mi próxima vez, llevaré de testigo a don Vicente Nario, ex granadero a caballo, combatiente de la batalla de Maipú, quien para mantenerse en forma, cabalgaba en la bici de su tataranieto y justo vio todo, según mis instrucciones previas, claro.
Entonces sí, entonces seremos ciudadanos probos, comprometidos con la justicia y la equidad.
Símil Hotton nos mandó a hacer la cola y ante mi sonrisa libidinosa aclaró, en la Caja, ciudadano Rudman, pague y, otra colita más y le devuelven la licencia de conducir.
Por eso aconsejo no casarse. Si usted se casa, recuerde que anda suelto el inspector Mauricio Ponce, adalid de emboscadas viales, Recaudador Flúo de los Fayad's Boys.
La tribuna farandulera dice que billetera mata galán. En Mendoza, matrimonio mata testigo.

1 comentario:

  1. Ciudadano Rudman: bri llan te Simil Hotton!! Como nosotros no conducimos, ya que no tenemos qué conducir más que nuestras propias vidas, quizás en una de esas no te hacemos caso y nos casamos.

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