sábado, 21 de agosto de 2010

Humillaciones

"La Selección argentina se va humillada del Mundial"
Diario CLARÍN, domingo 4 de julio de 2010

Me humilla que, todavía, haya casi 400 nietos no recuperados.
Siento humillación por la ESMA, Pozo de Banfield, Mansión Seré, Olimpo, el D2 de Mendoza, Margarita Belén, la Masacre de Trelew y siguen los campos.
Me humilla la Justicia Federal de Mendoza y su atraso de 27 años para juzgar crímenes de lesa humanidad.
Siento humillación porque Papel Prensa nació en una cámara de torturas.
Me humilla cada mujer pobre que muere por aborto clandestino.
Siento humillación cuando cierta clase media se queja por la Asignación Universal por Hijo.
Me humilla la propuesta de unión civil para personas del mismo sexo. Me humilla que se discrimine el amor humano.
Siento humillación por los curas pedófilos protegidos.
Me humilla que la corporación mediática diga que defiende la libertad de expresión.
Siento humillación cuando, quienes retuvieron salarios públicos y jubilaciones, hoy se sienten cancerberos de los dineros argentinos.
Me humilla la avaricia sojera.
Siento humillación cuando Elisa Carrió se proclama madre putativa de Marcela y Felipe Noble Herrera. Y me humilla que defienda los monopolios mediáticos con el pretexto de defender la libertad de prensa. Me humilla la contradicción monopolios-libertad.
Me humilla que Julio Cobos se presente como el paladín de la institucionalidad.
Siento humillación cuando recuerdo que Domingo Cavallo mandó a los científicos argentinos a lavar los platos.
Me humilla que Mauricio Macri trate de vagos a los docentes porteños.
Siento humillación cuando Eduardo Duhalde califica de brillante intelectual del pensamiento nacional a Abel Posse.
Me humilla que Macri espíe víctimas.
Siento humillación cuando varias mujeres usan la misma bombacha para burlar la justicia.
Me humilla el Nobel de la Paz a Obama.
Siento humillación porque Ernesto Sábato y Magdalena Ruiz Guiñazú integraron la CONADEP.
Me humilla que conspiradores como Mariano Grondona y Joaquín Morales Solá sean considerados periodistas.
Siento humillación cuando Daniel Vila dice que es un empresario chico. Salvo que se refiera a su estatura física y moral.
Me humilla que humillen a Milagro Sala y a las organizaciones sociales.
Siento humillación por el enclave colonialista británico en Malvinas.
Me humilla que perforen la cordillera a cielo abierto, en escritorios cerrados.
Siento como mía la humillación a los pueblos originarios.
Me humilla la oposición medievalista al matrimonio igualitario, pleno, con adopción incluída.

Hay ciertas humillaciones que me enorgullecen.
06-07-2010

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