sábado, 21 de agosto de 2010

Repreguntar, colegas, repreguntar

Si lo considera inoportuno, puede dejar de leer de inmediato. Le advierto que este es un textículo corporativo que, como todo lo corporativo, puede tener consecuencias extracorporativas. Si llegó hasta aquí, siga nomás.
Vengo a hacer una propuesta de cambio curricular en los estudios periodísticos. Se trata de cubrir un vacío fáctico. Los colegas argentinos, con honrosas excepciones, no repreguntan. Es más, algunos, los más empingorotados de los medios concentrados, ni siquiera preguntan. Acompañan a su presunto entrevistado. Esos, se me ocurre, ya no son periodistas. Son lobbystas, desde hace décadas.
Vayan algunos ejemplitos paradigmáticos.
Nadie le repregunta a Carrió qué se hizo de las armas que, según ella, iba a producir una provocación oficialista, con consecuencias trágicas, en diciembre de 2009.
O su versión de que Néstor Kirchner le pegaba a Cristina Fernández en la intimidad, noticia publicada por Horacio Verbitsky en el diario Página 12 y nunca desmentida.
Nadie le repregunta a Macri acerca de su procesamiento respecto del negociado con Juan Carlos Rousselot, cuando éste era Intendente de Morón. O el otro bolonqui legal que tuvo por contrabando de automotores.
Casi nadie le repregunta a Michetti respecto de la fecha cierta en que su jefe político conoció al comisario Palacios. ¿1991 ó 2006?
Nadie le repregunta al senador Morales respecto de su afirmación de que Milagro Sala le pega a las integrantes del Movimiento Tupac Amaru.
Nadie le repregunta a los agoreros que pronosticaban la catástrofe económica si se pagaba la deuda externa con el excedente de reservas del Banco Central.
Nadie le repregunta a Redrado acerca de su diagnóstico pesimista respecto de la supuesta pérdida de autonomía del mismo banco.
Nadie repregunta a los legisladores que predican la instalación inmediata del 82% móvil a los jubilados, de dónde saldrá la guita para eso. Que agujero destaparán para tapar ése.
Nadie le pregunta a Buzzi por qué impulsa hoy lo que combatió hace dos años.
Nadie le repregunta a Cobos qué hace todavía en el sillón vicepresidencial. Por favor, que alguien le pregunte dónde compró el tornillo que le tiene el culito pegado al cargo.
Alguien que le repregunte a mi gobernador por qué impulsa que sus funcionarios puedan no casar homosexuales, invitándolos a someterse a un juicio civil y penal.
En fin, que podría seguir un rato largo, con Rodríguez Saá, los dos, con Sanz, Legrand, con Ernestina y Papel Prensa. Habría un Manual de la Repregunta para la jerarquía eclesiástica, pero me voy a dormir. Mañana grabo el programa y quiero hacerme unas cuantas repreguntas.
Entonces, para culminar. la propuesta es incluir, en realidad agregar, al programa de estudios una materia específica, que podría llamarse "No te hagas el gil y contestá I".
27-07-2010

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