jueves, 26 de agosto de 2010

Demoliendo teles

José Pablo Feinmann, ese notable filósofo argentino, me sugirió no utilizar términos bélicos en mis mensajes. Trinchera, derrota, batalla, enemigo, en fin, ponga usted los que quiera. Le prometí, vía email, tratar de seguir su consejo.
Este textículo será, entonces, una prueba de fuego (es más fuerte que yo, maestro) en ese sentido.
Es que, desde que se sancionó la Ley de Servicios Audiovisuales, ando tentado de escribirle al INADI para denunciar un caso de discriminación por omisión. Digo que si aquella vino a democratizar el audio y las imágenes que producimos y recibimos, por qué no sucedía otro tanto con la palabra escrita. Una vez más, la presi me leyó el pensamiento. Se puso a darnos cátedra y, en lugar de proceder manu militari e intervenir el monopolio del papel, va a hacer laburar a jueces y a los honorables legisladores que supimos conseguir.
Los monopoly boys pusieron en marcha todo su arsenal (uy, se me chispoteó). Solicitaron publicar una solícita solicitada en sus megadiarios. Y como los pasquines son de ellos (y las vaquitas también, Don Ata, las vaquitas también) y la propiedad privada es más sagrada que la madre que los parió, la solicitada  del tío Isidorito fue publicada hasta en la sopa. Allí, el despechado ex hermano de David jura y rejura que la transacción fue con música de Ravel y masas secas, champagne francés y besos en las mejillas, mientras los faisanes se doraban a la parrilla, bajo un sol resplandeciente.
No se sabe si el tío la escribió él o fue debidamente asesorado por bogas empresariales, pero tal vez, ahora que lo pienso, no sea su culpa. Supongamos que la escribió en idisch y que, como corresponde, el traductor lo traicionó (es ya un lugar común: tradutore traditore). Digo esto porque hoy el diario Tiempo Argentino publica un extenso reportaje al mencionado tío, de los periodistas Alonso y Ottaviano, hecho en junio pasado, en el que Isidoro lanza fuego a discreción (mala mía, José Pablo) contra los genocidas autóctonos. Y, cabe agregar, no resulta probable que Alonso y Ottaviano, con esos apellidos, sepan el idioma de los judíos europeos.
La solicitada (¿cómo se dirá en idisch?) fue replicada en los canales y radios del grupete, apenas 250, hasta la náusea. Agréguele la SIP, la UIA, la AEA, la Sociedad Rural, la Carrió (que no se saca el casco del odio ni en Punta del Este. ¡Relájese un poco, señora, que le va a hacer mal!), los diputaditos, senadoritos y empleaditos ad hoc, y tendrá una explicación aproximada del por qué del título de este engendro, malgré Feinmann.
Eso si, por vía pacífica, legal.

martes, 24 de agosto de 2010

Las unanimidades

Como ha sucedido tantas veces en la Historia, el grito vital surgió desde las entrañas de la tierra. Los treinta y tres obreros sepultados bajo los escombros de la mina San José, en Copiapó, Chile, están logrando, además de un extraordinario ejemplo de solidaridad y supervivencia, una rareza social: la unanimidad. Todos, absolutamente todos, deseamos y necesitamos saberlos vivos, unidos y volviendo a ver la luz natural.
Algunos, los más, porque son nuestros prójimos, porque son las víctimas explícitas de un sistema de explotación que, con tal de magnificar la renta, es capaz de cagarse en la dignidad humana. Seguramente tienen nombre y apellido los responsables de haber producido este desaguisado. Pero desenmascararlos será tarea posterior. Por ahora hay que rescatarlos. Después se verá.
Los otros, los menos pero poderosos, sobrevuelan el desierto chileno como lo que son. Aves de rapiña, con cámaras, micrófonos y calculadoras que anticipan a cuánto venderán el segundo de televisión y radio, o cuántos ejemplares venderán del best seller de ocasión. Ya pasó con los rugbiers uruguayos caídos en la cordillera, hace varios años.
Escribo estas líneas unas horas antes de que Cristina Fernández, nuestra presidente, dé a conocer el informe que desnuda el origen espúreo, perverso, de la empresa Papel Prensa S.A. Nacida en sesiones de tortura a Lidia Papaleo de Graiver, bendecida por nuestra santa madre católica, con el brindis de Jorge Rafael Videla, Ernestina Herrera de Noble y algún retoño del árbol genealógico de la familia Mitre, el informe no logrará alcanzar el reconocimiento unánime.
Y está bien que así sea. Los protagonistas del mayor genocidio de nuestra historia, y sus cómplices, dirán que el informe es un relato inventado. En realidad, ya lo están diciendo. Dirán, como anticipó irresponsablemente la señora de los patitos desordenados, que es un paso más hacia una forma de terrorismo de Estado (¡sic!) y dirán y dirán y encontrarán alimañas funcionales que declararán que Lidia Papaleo miente y que, como dijo Etchecolatz del maestro Bravo, le hacían masajes en la planta de los pies.
Alguna vez declaré públicamente que comprendía y hasta justificaba el odio de Magnetto, Mitre, Vila, Manzano y sus secuaces. Lo dije en ocasión del debate por la Ley de Servicios Audiovisuales. La desmonopolización debe joder, y mucho, al monopolizador. Por eso los entiendo. Pero lo que resulta inadmisible es que su enojo se haga en nombre de la libertad.
Felizmente, no habrá unanimidad esta vez. Subir este escalón en la construcción de una mejor ciudadanía DEBE molestar a los más poderosos. Y habrá que recordarles a los empleados del monopolio (con ropa de políticos, con capelina de diva, con micrófono incorporado o disfrazado de chacarero vacuno) que la tortura no es materia opinable. Que en estos casos si hay unanimidad, ¿o no?

lunes, 23 de agosto de 2010

De madera

Dicen los que saben que sirve para revestimiento, que si hay mucha humedad se dobla, que adorna ambientes cálidos o, mejor aún, que le da calidez a los espacios con poca personalidad.
Si uno se pone a investigar descubre que los hay de distintos tipos. Unos tienen nombres insólitos, como Elliottii o Taeda o Virapita o Timbó o Viraro. Nombres que excitan la imaginación de cualquier literato fumado. Otros, forman parte de las cosas que se llaman, simplemente, Brasil, Paraná o Impregnado. Como llamarse María o Pedro.
Cuentan que luego de que el huracán Katrina (un fenómeno K en los Iunated Esteit, diría Mauricio) arrasara New Orleans, se llevaron lo mejor del stock nacional y que, por lo tanto, el machimbre en estos pagos se dobla más de lo habitual.
En fin, que cada vez que recuerdo el paisaje de El Bolsón o de Villa La Angostura, se me frunce la ideología. Y entonces me pregunto hasta qué límites puede llegar nuestra generosidad como país.
La Argentina ha patentado un nuevo tipo de pino. La variedad Solanas debe haber sido sometida a una forma intensiva de humedad. Otrora sólido material de construcción para viviendas populares, hoy predica aleaciones con elementos místicos, abjura de posiciones estatizantes y proclama que el peor monopolio es el estatal. Es utilizable para elaborar disfraces y, como tal, oculta su rostro verdadero.
Una lástima, porque su tono rosáceo a veces confunde.

sábado, 21 de agosto de 2010

Cómplice de ferrocidio

El ingeniero Mauricio Macri quiere tirar a Néstor Kirchner por la ventanilla del tren. El exabrupto del devaluado dirigente de la derecha argentina (en realidad, uno de tantos. Nuestro país es generoso en producir estos ejemplares) me trajo a la memoria libros, películas y situaciones históricas al respecto.
La primera dificultad es conseguir un tren. Sólo en el conurbano bonaerense subsiste este servicio de transporte de pasajeros. Del maltrato que sufre la gente que lo utiliza, ni hablemos. Hacinados, burlados los horarios, los asientos destruidos, en fin, una mugre. Imagino a Macri pasajero de alguno de esos vagones y me siento Bretón.
En 2003, el entrañable editor, poeta y militante de izquierdas, mi amigo José Luis Mangieri, editó "El Ferrocidio", de Juan Carlos Cena, para su sello La Rosa Blindada (como un homenaje a Raúl González Tuñón). Luego, o antes, no importa, el mismo Cena y bajo el mismo sello, publicó "El Guardapalabras (Memorias de un ferroviario)", con prólogo del querido Osvaldo Bayer. En ambos textos se da testimonio del daño monstruoso que el dinosaurio de La Rioja le produjo al aparato productivo nacional y, fundamentalmente, al tejido social argentino. Pueblos enteros murieron o languidecen a lo largo y ancho del mapa de la patria. Ustedes recordarán las tremendas jornadas de resistencia de los laburantes de los rieles; y la respuesta privatizadora: "ramal que para, ramal que se cierra".
Macri dice, está grabado y filmado, que Menem fue el gran transformador. Y tiene razón. Transformó pueblos pujantes, en comarcas fantasmas. Transformó tierras fértiles, en campos yermos.
Me acordé, también, de "El ferroviario", la película de 1955, dirigida y protagonizada por Pietro Germi, esa mirada del noble trabajo de maquinista, vista desde los ojos neorrealistas de un pibe italiano de la posguerra.
O de "Tira a mamá del tren", de 1987, con la batuta del enano gigantesco Danny DeVito, inspirado en Alfred Hitchcock.
Al final, voy a terminar agradeciéndole al crispadito alcalde municipal, haberme sacudido el disco rígido de mi memoria para saborear estos recuerdos.
De lo que se trata, vuelvo a nuestros días (no queda otra) es de subirnos al tren, sin tener que tirar a nadie por la ventana. Para eso habrá que reconstruir (ahora con mentalidad federal y no inglesa) el mapa ferroviario del país. Que cada uno ocupe el asiento que le corresponde, sin codazos ni robos ni escupitajos.
Mientras tanto, mientras Mauri deshace Buenos Aires, este jubilado mendocino añora los viajes en tren. En uno de esos, leí Rayuela, por primera vez. En ese viaje me hice mejor ser humano.
20-08-2010

A desalentar, a desalentar

"A desalambrar, a desalambrar"
Daniel Viglietti

La propuesta surgió de la cabecita afiebrada de un señor que se llama Carmelo Ganci. Todo hace suponer que el hombre departía amablemente con sus contertulios y contertulias del Consejo Asesor de la Administración de Parques de Mendoza. Pero parece que, entusiasmado por la reunión, se sirvió un fernet, con una letra menos.
Me explico. La idea genial consiste en cobrar peaje para ingresar al Parque General San Martín, el pulmón verde de la capital menduca. El objetivo, según declara el ut supra, es desalentar el flujo de vehículos que entran diariamente al paseo
Además de resultar de difícil concreción ( el Parque tiene múltiples ingresos y, entonces, habría que clausurar todos menos el principal, o alambrarlos y dejar la casilla de peaje en los portones centrales), desnuda una concepción que, so pretexto de proteger el ambiente, refleja resabios recaudadores a cualquier precio.
Ganci fue Director del Parque en 1991. Florecía el empuje privatizador del neoliberalismo. Tiene razón, entonces, mi compañero Ernesto Espeche, Director de la Carrera de Comunicación Social de la UNCuyo, cuando afirma que Menem es un político en fase de cuasi extinción, el menemato el período histórico de consumación más alevosa de la destrucción del aparato productivo nacional, más genocidio, y el menemismo, esa forma perversa de cultura política que, desgraciadamente, aún subsiste en nuestro país, con ejemplos como el que nos convoca.
Hagamos un poquitín de historia, sobre todo, para quienes leen mis diatribas y no son de estos lares. El Parque, el nuestro, el de todos, fue creado por Ley N° 19, el 6 de diciembre de 1896. Se le encomendó la tarea a Jules Charles Thays, el francés creador también de los Bosques de Palermo y el Jardín Botánico de Buenos Aires. El Parque es, sin dudas, el recreo más democrático e igualitario de todos los paseos de Mendoza. Allí confluye el trabajador y su familia, el grupo de pibes del barrio para jugarse un picadito, las chicas de clase media para hacer un pic-nic, o el conchetaje vernáculo a jugar tenis, golf o practicar hipismo (no confundir con hippismo, que ya fue).
Pero de lo que se trata es de desalentar. Cualquier cosa, pero desalentar. El microcentro mendocino colapsa de vehículos, pero hay que desalentar la entrada al Parque. Desalentar y recaudar. Es apenas un detalle, pero el bebedor de fernet tendría que explicar cuántos de los 6.000 autos que ingresan a diario a nuestro Parque, son de personas que van a trabajar o a recibir clases en la Universidad, cuántos al CRICYT, cuántos a los clubes, en fin, que hurgando un poco salta el afán recaudador por sobre la preocupación ecológica.
Un delirio más, en un país que parece tener un profesorado en este tema. Desde Elisa Carrió, the master of the sopa de delirios, pasando por Ernesto Sanz y su insultante afirmación contra la Asignación Universal por Hijo, hasta los delirios de base de los taxistas y remiseros que supimos conseguir.
Mientras surjan iniciativas de claro corte menemista, como ésta, yo me aferro a mi amigo Daniel Viglietti, porque el Parque "es tuyo, es mío, de aquél/ de Pedro, María, de Juan y José."
15-08-2010

Autocrítica

El marco era el soñado. El Cordón del Plata nevado, el sol entibiando la mañana, el mate a punto, como un interlocutor más.
- Vos sabés que siempre pensé..., comenzaba a decir Alejandro, cuando ella lo interrumpió.
- Siempre no, en la cama se te van los libros. Pícara, sus ojitos achinados le daban ese aspecto entre asiático e indígena que tanto lo enternecían.
- Dale, Eugenia. Hablo en serio. Siempre pensé que Perón había sido facho al principio y al final de su vida y que en el medio, disimuló. Pero que el peronismo fue y es el fenómeno de masas más revolucionario de América, en el siglo que pasó y en lo que llevamos de éste. A su vez, dije también que el pejota era un tumor maligno de la política nacional. Algo así como la trinidad argentina. Y tengo argumentos para sostener las tres cosas. Fijate. El tipo se formó encandilado con Mussolini y miró con cierto aprecio el ascenso del nazismo. Durante su primer gobierno, mataron a Ingalinella y persiguieron a los bolches. Al final, cuando estaba más cerca del arpa que de la guitarra, les pegó una patada en el orto a los montos y se hizo el sota con la triple a. Si es que no la inspiró.
Pasame otro mate, que se me seca el garguero.
De la fuerza revolucionaria del movimiento no hace falta que te argumente demasiado. Todas las luchas por reivindicaciones populares, en la segunda mitad del siglo veinte, tienen el sello del peronismo, no exclusivamente, pero nadie puede negar su impronta.
Y que el pejota es maligno es más claro que un río de montaña. Aún hoy lo padecemos.
- Pero..., la misma picardía. Como si Eugenia lo fuera siguiendo en su discurso interior.
- Si, pero. El odio de clases que le propinaron los garcas, el IAPI, la Junta Nacional de Granos, el voto femenino, la redistribución del ingreso, la pelea con la iglesia. En fin, sería larga la lista. A veces pienso que tiene razón ese personaje de la novela de Feinmann cuando dice que, tal vez, el peronismo no sea el fenómeno maldito del país burgués, sino el fenómeno burgués de un país maldito. Pero...
- Otro pero, y van..., Eugenia seguía jugando.
- Che, el mate se enfrió. Pasame un bizcochito de anís, de los que nos hizo el Gordo. Le salen buenísimos. Es como él dice, nomás. Como poeta es un gran cocinero. Hoy como ayer, los mismos odios, los mismos sueños.
- Epa, van a decir que te volviste peronista.
- Que digan lo que quieran, pero no me volví peronista. Me hice cinéfilo. Te explico. Yo veía la Historia como una sucesión de fotos. Ahora comprendo, creo, que es una película.
A propósito, Eugenita querida, ¿querés probar otra vez si en la cama se me van los libros? Te prometo un prólogo interesante, un desarrollo apasionante y un final a toda orquesta.
-Andá, viejo verde...
Íbamos en auto.
12-08-2010

Más humedades

Perdón por la insistencia y las molestias.
Insértese lo siguiente en el textículo denominado "La mancha de humedad", hasta conformar uno solo y no dos textículos.
Si usted tiene esa mancha en su pared, supongamos, y decide pasarle una mano de pintura verdebiolcati, indefectiblemente le resurgirá el verdemartínezdehoz. Si se decide por el azulduhalde, reaparecerá el azulharguindeguy. Si prueba con el naranjadenarváez, verá surgir el naranjacavallo. Usted, empecinado en el error, arremete con el rojosolá y le salta, más temprano que tarde, el rojoalsogaray.
En fin, que si no revoca la pared y le mete material nuevo, la mancha le reaparecerá por derecha, siempre.
Eso sí, ¡qué diferente sería el muro nacional si nuestra derecha fuera coxista y no cobista!
11-08-2010

La mancha de humedad

A instancias de Teresita Saguí, entonces mi profesora de Análisis de Imágenes y hoy mi amiga, leí "Lo Imaginario", de Jean Paul Sartre. Nunca terminaré de agradecérselo. El libro comienza planteando el tema del fondo y la forma a los ojos del espectador. Para ejemplificarlo, el pensador francés propone el caso de una mancha de humedad en la pared.
Recordé el texto al ver la foto de los invitados de Héctor Magnetto, el capomafia de Clarín, a sus almuerzos, o cenas ,con dirigentes políticos de la oposición. Eso que los medios llaman peronismo disidente y que a mi se me ocurre, reincidente. Y también al escuchar el discurso neoliberal del muy sojero señor Biolcati, el titular de la Sociedad Rural.
Vuelvo a Sartre. Si la derecha argentina pretende aparecer como la salvadora de la patria, tendrá que eliminar su mancha de humedad, esa que ha socavado el tejido social, desde 1930 hasta el 2003, por lo menos, con el costo corpóreo de miles de muertos, desaparecidos, niños robados y el desmantelamiento de la producción nacional.
Para solucionar una mancha de humedad en un muro no basta con pintar encima. Por más que se sumen capas de pintura, tarde o temprano la mancha reaparecerá. Indefectiblemente. En los juicios por delitos de lesa humanidad que se tramitan por estos días en Córdoba y San Rafael, Mendoza, resulta explícito.
Con la derecha argentina pasa algo así. Los Macri, los De Narváez, las Carrió y demás ornamentos zoológico-políticos, son manos de pintura con el que el establishment pretende tapar la misma mancha de siempre, pero con distintos colores. Se me ocurre que nunca lograrán generar un derechista como el colega Robert Cox, liberal a la antigua, defensor de Madres y Abuelas durante el genocidio, un personaje que hubiese admirado el mismísimo Sarmiento. Tan anglosajón, tan encuadrado en concepciones tradicionales de la democracia, la libertad de expresión. En fin, tan honesto. Esa virtud que le falta a los arriba maltratados.
Las personas en situación de calle, los marginados que aún muestra esta sociedad como una mácula vergonzosa, son hijos de años de humedad perniciosa.
Mientras empresarios polirrubros, políticos desvergonzados y periodistas genuflexos reeditan La Gran Comilona, enorme film de 1973, dirigido por Marco Ferreri, mientras la conspiración puede terminar en vómito social, habrá que revocar la pared, hacer un buen y sólido trabajo de fondo y forma, para eliminar la mancha y pintar multicolor el futuro de mis nietos. El rumbo, le llamó Sandra Russo.
10-08-2010

Provechito fétido

Aviso dos cosas. Primero, tal vez me ponga un poquito escatológico. Segundo, una advertencia a los colegas del sitio TVLecturas, de Venezuela y Portal Desacato, de Brasil, quienes tienen la generosa temeridad de publicar algunos de estos textículos: habrá nombres propios que quizás no conozcan. Seguramente, podrían reemplazarlos por sus lacras nacionales y así comprender el asunto.
Hubo comidas, fotos, discursos, artículos y notas televisivas y radiales, muy pero muy (como suelen repetir ciertos colegas semianalfabetos).
Como se le están agotando las pilas al magnettófono (dígase con ñ), el dueño de casa recibió a lo más granado de la fauna dirigencial argentina, económica y política. Que muchas veces suele ser la misma.
A saber, Ratazzi, De Mendiguren, Bagó, Funes de Rioja, Méndez y otros firuleteros de la timba, por una parte. Macri, Duhalde, Reutemann, Solá, De Narváez y otros chantas de la indecencia electoral.
Se supone que ante la inminencia de la puesta en conocimiento judicial del proceso por el caso Papel Prensa, empresa fundada por Ernestina y Videla bajo tortura, con chin chin incluído, el protocadáver de Héctor Magnetto, llamó al pie a sus acólitos.
Se viene el 2011 y hay que saber hacia donde podrán huir.
El problema, gente linda, es que hay que imaginar que el provechito de esas comilonas gourmet, las puede tener que soportar usted, yo y la madre que nos parió.
Mejor, comer sanito.
06-08-2010

Con el permiso de Cortázar

Pasó tanto tiempo sin que fuera limpiada. Es más, durante ese tanto tiempo se le fueron sumando capas geológicas de mugre, detritus, restos patológicos y fragmentos de utensilios en desuso. Hasta que colapsó. Y con el colapso, aparecieron.
Primero, tímidamente, casi con temor. Fisgoneando a los nuevos habitantes, esos utópicos que llegaban con herramientas recicladas para poner cada cosa en su lugar, limpiar a fondo y perfumar los ambientes. En síntesis, hacerla habitable, vivible. Transformar la casa en un hogar.
Una vez convencidas de que, por primera vez en muchos años, la cosa iba en serio, se largaron a hacer lo que mejor saben hacer. Depredar.
Hubo batallas fabulosas. En algunos momentos parecían bendecidas por algún sacerdote maligno. En otros, se replegaban para reunir fuerzas y arreglar sus exabruptos internos. Ahí, en esos instantes, los laburantes comenzaron a tomar conciencia de sus posibilidades. Había que unificar estrategias, consolidar la limpieza de los espacios ganados.
De tarde, cuando el sol dejaba su luz residual, uno de ellos cumplía con el ritual de la lectura, esa gozosa tradición de los primeros pobladores.
En una de esas jornadas de palabras, mates, recuerdos y planes de jolgorios venideros, la que tenía a su cargo la tarea luminosa de acercar un cuento, un poema, la biografía de un sueño colectivo personificado, irrumpió con un relato de terror. Dijo que había sido escrito por un longilíneo narrador casi olvidado, muerto en los '80 del siglo pasado y que hablaba castellano como francés, pero escribía como cabalgando los pueblos argentinos.
Les leyó "Satarsa", ese ámbito del horror en el que, de lo que se trata, es de atar a la rata.
Y allí están, con ese chillido angustioso, revolcadas en sus propias excrecencias, tratando de utilizar sus mejores armas, la confabulación, para sobrevivir ante ese inexplicable, para ellas, ataque de dignidad de los habitantes de la casa para transformarla en hogar, como queda dicho. Será arduo. Es arduo, desgastante. Van quedando jirones de vida, como dijo esa mujer.
Se dice que vieron a una de ésas, con lujosa vestimenta y glamour al tono que, munida de una cámara de televisión, arengaba a sus pares. Quien esto me contó, asegura haber visto el color de la derrota en los ojos de las ratas.
05-08-2010

Fúnebres

Rogelio García Lupo, maestro indiscutido en investigación periodística, dijo en alguno de sus escritos, que los avisos fúnebres son un elemento fenomenal para develar relaciones santas y de las otras.
En ese momento, en el momento de la muerte se caen las máscaras, se muestran los lazos de complicidad empresarial, política, social, además, claro, de los vínculos afectivos sinceros y profundos.
Decía Pajarito García Lupo que se conocen así directorios de sociedades, no tan anónimas, viejos entramados políticos, vecindades territoriales e ideológicas. En fin, un GPS completo de la vida del finadito y/o sus apesadumbrados deudos.
Ha muerto la mamá de José Luis Manzano, el ex ministro frutal, como lo llamó Verbitsky, haciendo gala de su punzante humor judío.
Hay que ver los avisos fúnebres en los matutinos de hoy.
Me lo enseñó un "pajarito" y tenía razón.
02-08-2010

Obscenidades

135 mil y monedas. Por mes. Se apellida Noseda y es gerente general (así, con minúsculas para mi) de Papel Prensa S.A., aunque no tan anónima. La cinta inaugural fue cortada por el ex-general (así, con minúsculas para mi) Videla y Ernestina Herrera de Noble, la clarinetista del monopolio mediático, en 1977. Está filmado. Hay brindis, sonrisas, congratulations y apelaciones a la responsabilidad empresarial.
Pero, en realidad, la empresa fue fundada en una sala de torturas, bajo picana al cuerpo de Lidia Papaleo.
La responsabilidad empresarial es fáctica. El diario los andes (así, con minúsculas para mi) le compra papel a un precio menor al costo de producción. Una bicoca, para poder publicar que Lindsay Lohan manejó su deportivo en curda, por ejemplo. Pero me fui al pasto. Vuelvo al señor (así, etcétera) Noseda. ¿Cuál será su escala de valores? Trato de imaginarme cómo vive, cotidianamente digo. ¿Qué hace con tanta guita junta? Pura ingenuidad lo mío, ya sé, pero es un millón seiscientas lucas al año. Yo, que soy un privilegiado, tengo que trabajar cincuenta años para ganar lo que este tipo recoge en uno.
Noseda no se da por aludido, no se da a conocer. Los medios, los nuestros deberían mostrar su cara hasta el hartazgo, empapelar el país entero con el rostro de la obscenidad.
Pero no es la única. El titular de la sociedad rural argentina (ver ut supra), el vacuno y sojero biolcati (se entiende ¿no?) se quejó de los golpes de Estado (sic, desde la campaña al desierto hasta videla y sus secuaces), se quejó de la pobreza y la exclusión (si no fuera trágico sería cómico), como si Martínez de Hoz hubiese salido de una Unidad Básica de La Matanza.
Para ponerle un moñito a la foto y guardarla en la mesita de luz, estaban Duhalde y su cultísima esposa, senadora de la Nación ella, y apólogo de Posse, Bergoglio y Videla él. Pero de estas figuritas han escrito, seguramente mucho mejor, Sandra Russo y José Pablo Feinmann, en Página 12 de hoy.
La verdad es que, los fines de semana, uno tiende a relajarse, el ritmo de nuestras actividades disminuye y hasta hay quienes juntan, juntamos, cuerpos para disfrutar la cama, los nietos, los amigas y, quién pudiera, algunas amigas, y damos rienda suelta a ciertas actividades que, las beatas que nunca faltan, podrían calificar de obscenas. Que sé yo, un revolcón sexual, un chocolate extra para el nieto, un Malbec extra con el amigo y, los que pueden, un mimito con la amiga.
Pero lo de Noseda, Biolcati, Duhalde y muuuuuuuuuu...chos bichos más, es demasiado. Al menos, para mi. Faunas eran las de antes, diría un zoólogo.
01-08-2010

Internacionales, pero de acá

Mi amigo Oscar D'Ángelo dice que la voz "acá" es la versión huarpe de "aquí". Y si él lo dice, no se hable más. Por eso el título de estos desvaríos. Vamos con el primero.

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, podría recibir una oferta generosa, generosísima, del pueblo argentino. Teniendo en cuenta que los Estados Unidos le afanaron a México en 1848 lo que hoy es el Estado de Arizona y que el afano fue con los mexicanos que allí vivían, incluídos en la transacción involuntaria, se supone que los descendientes de aquellos nativos conservan los rasgos físicos de sus antecesores, nosotros le enviaríamos, con flete a nuestro cargo, al senador Gerardo Morales para que se postule al cargo de sheriff. Acostumbrado como está a perseguir, acá simbólicamente, a cualquier mujer que se parezca a Milagro Sala, allá estaría como pez en el agua, aunque el Estado en cuestión deba su nombre a la aridez de la zona. Ari-zona. Digo yo, no sé.
En el acto de asunción del mando (damos por hecho que gana la licitación), ofrecemos a la Tía Rosa como maestra de ceremonias. Así, nos sacamos dos próceres de encima, aliviamos el presupuesto nacional y damos una muestra más, otra más, de hermandad continental. ¿Qué tal?_____________________

En 1991 fueron las Islas Canarias. Ahora Cataluña. O Catalunia. O Catalunya. Como prefieran. Pero la cuestión es que, por fin, se prohibieron totalmente las corridas de toros. Como se sabe, los bichejos arremeten ciega y porfiadamente contra el torero y con honrosas excepciones, la torera. Además de sanguinaria, es una tradición un tanto sexista, la tauromaquia.
Como en la Argentina hay toros de lidia, pero también de elisa, de patricia, de margarita, de gabriela, de gerardo, de mariano, de mauricio, de cleto, de felipe, de cabezón, de ernesto, de mirtha, de susana, de cardenal, de obispo, de ernestina, de adolfo, de federico, de pino, entre otros, sugiero que aceptemos la extraterritorialidad de la ley catalana. Salvaremos, metafóricamente, a estos mamíferos ejemplares que, invariablente, se hacen pelota contra la realidad. La torera circunstancial que supimos conseguir, pero también el estilista que venga, podrán dedicarse a cultivar el jardín de su casa, darle de comer a las mascotas o escribir un soneto quevediano, si así le place.
La Sociedad Protectora de Animales, chocha.____________________________

La Seño Juliana se hizo antropóloga. Los pibes de la Escuela Pascual Pizzurno, de Melincué, Provincia de Santa Fe, dieron el puntapié inicial para encontrar e identificar los restos de Yves Domergue, francés, y Cristina Cialceta, mexicana. Ambos fueron masacrados en 1977 por los salvadores de la Patria y sus cómplices de sotana o de saco y corbata. Massera no se enteró porque, parece, estaba departiendo amablemente con Gracielita Alfano acerca de la oportunidad de hacer un submarino o repasar el Kama Sutra. Es más, tal vez no era su zona de operaciones.
En fin, que la escuela pública argentina nos dió una lección de pensamiento y praxis humanistas._________________________________________________

Por último, pero no menos importante, ¿cómo hará el bolivariano magnífico para evitar chocar con un títere? Los piolines llegan hasta Bogotá y los maneja un señor muy enmedallado, desde una casa lejana, al norte, que tiene cinco lados.
No podemos brindarle asesoramiento, querido Hugo, porque hace un tiempo se nos murió Javier Villafañe. Y hace unos días, Sarah Bianchi.
Un bizco amigo suyo, tal vez le dé una mano. O las dos.
29-07-2010

Repreguntar, colegas, repreguntar

Si lo considera inoportuno, puede dejar de leer de inmediato. Le advierto que este es un textículo corporativo que, como todo lo corporativo, puede tener consecuencias extracorporativas. Si llegó hasta aquí, siga nomás.
Vengo a hacer una propuesta de cambio curricular en los estudios periodísticos. Se trata de cubrir un vacío fáctico. Los colegas argentinos, con honrosas excepciones, no repreguntan. Es más, algunos, los más empingorotados de los medios concentrados, ni siquiera preguntan. Acompañan a su presunto entrevistado. Esos, se me ocurre, ya no son periodistas. Son lobbystas, desde hace décadas.
Vayan algunos ejemplitos paradigmáticos.
Nadie le repregunta a Carrió qué se hizo de las armas que, según ella, iba a producir una provocación oficialista, con consecuencias trágicas, en diciembre de 2009.
O su versión de que Néstor Kirchner le pegaba a Cristina Fernández en la intimidad, noticia publicada por Horacio Verbitsky en el diario Página 12 y nunca desmentida.
Nadie le repregunta a Macri acerca de su procesamiento respecto del negociado con Juan Carlos Rousselot, cuando éste era Intendente de Morón. O el otro bolonqui legal que tuvo por contrabando de automotores.
Casi nadie le repregunta a Michetti respecto de la fecha cierta en que su jefe político conoció al comisario Palacios. ¿1991 ó 2006?
Nadie le repregunta al senador Morales respecto de su afirmación de que Milagro Sala le pega a las integrantes del Movimiento Tupac Amaru.
Nadie le repregunta a los agoreros que pronosticaban la catástrofe económica si se pagaba la deuda externa con el excedente de reservas del Banco Central.
Nadie le repregunta a Redrado acerca de su diagnóstico pesimista respecto de la supuesta pérdida de autonomía del mismo banco.
Nadie repregunta a los legisladores que predican la instalación inmediata del 82% móvil a los jubilados, de dónde saldrá la guita para eso. Que agujero destaparán para tapar ése.
Nadie le pregunta a Buzzi por qué impulsa hoy lo que combatió hace dos años.
Nadie le repregunta a Cobos qué hace todavía en el sillón vicepresidencial. Por favor, que alguien le pregunte dónde compró el tornillo que le tiene el culito pegado al cargo.
Alguien que le repregunte a mi gobernador por qué impulsa que sus funcionarios puedan no casar homosexuales, invitándolos a someterse a un juicio civil y penal.
En fin, que podría seguir un rato largo, con Rodríguez Saá, los dos, con Sanz, Legrand, con Ernestina y Papel Prensa. Habría un Manual de la Repregunta para la jerarquía eclesiástica, pero me voy a dormir. Mañana grabo el programa y quiero hacerme unas cuantas repreguntas.
Entonces, para culminar. la propuesta es incluir, en realidad agregar, al programa de estudios una materia específica, que podría llamarse "No te hagas el gil y contestá I".
27-07-2010

El exterior del recipiente

El gobernador de mi provincia sigue dándome letra. Así que las quejas, por favor, solicito dirigirlas al 4° Piso de la Casa de Gobierno, Barrio Cívico, Mendoza, a nombre del contador Celso Jaque.
Hago una enumeración, no taxativa, de sus gestos prototípicos. Saludó a un prócer muerto en el siglo XIX, deseándole éxitos en la prosecusión de su obra. Le pagó un cachet de $ 350.000.- al grupo musical Los Fabulosos Cadillacs. Restringió el reparto gratuito de preservativos a los jóvenes, en los pic-nics del 21 de setiembre y en recitales, so pretexto de que los usaban "para hacer globitos". Anda chocho promoviendo que nuestra cordillera se transforme en queso gruyère, supuestamente, para favorecer el desarrollo minero...de las empresas mineras.
Es justo reconocer que la oposición no se la hace fácil.Él está tratando de reestatizar Obras Sanitarias Mendoza y, todavía, las aguas bajan turbias. Eso le pasa porque, como decía mi vieja, "el que se acuesta con chicos amanece mojado". Los chicos Vila y Manzano le mojaron la gestión.
Como si todo esto no fuera suficiente, ahora da luz verde a sus funcionarios para no cumplir una ley. Así es. El contador va a hacer confeccionar una lista de todos aquellos empleados del Estado provincial que, por razones de "objeción de conciencia", se nieguen a casar homosexuales. Doble metida de pata. En primer lugar, las leyes están para ser cumplidas y si no te las bancás, tenés que renunciar y quedarte a tomar matecito con las vecinas. Es diurético y se conocen historias interesantes. En segundo lugar, si se confecciona la lista, estás legalizando el escrache, esa maravillosa creación de protesta cívica, creada por H.I.J.O.S., para contarle a la sociedad que un genocida vive entre nosotros.
Es imperioso aclarar a los sufridos lectores que la ley promulgada en estos días, no contempla la objeción de conciencia en su articulado.
Si, finalmente, la iniciativa prospera, le voy a pedir al primer mandatario provincial que me excluya de pagar la tarifa de la luz, porque mi conciencia me objeta alimentar las ganancias de una empresa privada. Que me permita pasar los semáforos en rojo, porque mi conciencia considera que la fluidez del tránsito es más natural. Que me permita ocupar un inmueble cualquiera, porque estoy en contra de la propiedad privada. Y otras ridiculeces por el estilo.
Como trato de ser lo menos escatológico que puedo (y puedo poco, en verdad) tengo que decir que, una vez más, el gobernador ha orinado hacia el exterior del recipiente. O sea.
23-07-2010

Patricia

La conocí antes de conocerla. Supe de ella a través de su investigación periodística en la que develó las comunicaciones internas entre Pinochet y sus secuaces, el funesto 11 de setiembre de 1973. Luego, al poco tiempo, vino a Mendoza invitada por mí,a la Feria del Libro, junto a Mónica González, la otra inmensa colega chilena. En realidad, vinieron en días distintos. Mónica, autora de "La Conjura", la más formidable obra acerca de los mil días previos al cuartelazo pinochetista, estuvo cenando en casa, junto a Graciela Gliemmo, en una noche inolvidable por más de un motivo que no viene al caso. Con Mónica me une un lazo ego-extraordinario. Ella, la multipremiada con justicia, me hizo ganar el Radio Francia Internacional de 2002, precisamente, por mi reportaje a propósito de su libro. Por supuesto, aún la amo, la admiro.
Con Patricia sucedió distinto. Nos conocimos en Mendoza y fue como si siempre. Ella, militante infatigable por los derechos humanos, demócrata cristiana, que le puso a su tercer hijo, José Manuel, en homenaje al militante comunista José Manuel Parada, quemado vivo por la dictadura en una calle de Santiago: ella, cuyo padre fue un cadáver arrojado a las aguas barrosas del Mapocho: ella, que en "Bucarest 187", relata con las vísceras el desgarramiento familiar por el asesinato del padre y el compromiso de un hermano con las fuerzas pinochetistas.
Patricia Verdugo, de ella hablo, claro, nos abrió las puertas de su amistad, jubilosa y luminosa como su casa de La Reina, que fue nuestro hogar en Santiago. Patricia, la querida Patricia, que tuvo la misma dignidad para enfrentar el cáncer y morir como vivió. La que nos llamó para celebrar la vida en Tunquén y despedirse de nosotros, cocinando un pescado chileno, con un vino blanco cristalino como su vida, de cara al no tan Pacífico.
Patricia trabajó en la Vicaría de la Solidaridad, que la Iglesia Católica de Chile, puso al servicio de los perseguidos, los humillados. Estuvo cerca, seguramente, del Cardenal Silva Henríquez y, como él, se jugó el pellejo, sin ostentación, sin estridencias.
Hoy, la jerarquía católica de Chile, busca clemencia para aquellos genocidas "arrepentidos". ¿Qué significará eso? Quisiera conocer a alguno que en acto, no de blableta, produzca gestos de arrepentimiento.
Es una lástima. Siempre tuve la esperanza de que nuestra jerarquía católica se contagiara de la dignísima conducta de la chilena, durante la dictadura. Hoy veo que fue al revés.
Por eso me acordé de nuestra querida Patricia. Porque me hacía falta una brisa de indignada dignidad.
22-07-2010

Carta cerrada

A fuerza de ser honesto, no se como empezar. Me resulta difícil de digerir. Que alguien que tenga por oficio el periodismo tenga el insulto tan fácil. Aunque lo disfrace con ironía. Tengo (tal vez debiera decir tenemos) la impresión de que quienes son periodistas, poseen un código de ética, que son dueños de una formación intelectual medianamente seria.
Tal vez por ello me resulta tan arduo aceptar que un periodista (es posible que no lo sea, en tal caso, yo estoy equivocado) utilice el agravio como método y sistema para expresar sus pensamientos.
¿Quién es Ud., Julio Rudman, para llamar h…. de p…. a Julio Cobos, o a Ernesto Sanz porque este manifestara su opinión sobre el tema de la Asignación Universal por Hijo, opinión por la cual de hecho posteriormente pidió disculpas? ¿Qué acciones ha realizado Ud., Julio Rudman tan relevantes para el país? ¿Acaso es Ud. el único dueño de la verdad y todo el resto esta equivocado? ¿Con que derecho Ud. pone etiquetas a otras personas, (especialmente a quienes no piensan como Ud., y para colmo de males, públicamente)? Convengamos algo. Ni Julio Cobos ni E. Sanz son unos santos. Pero ello no le da derecho a Ud. a insultarlos tal como lo ha hecho.
Ud. se preguntará cual es el motivo que yo lo cuestione como lo hago. Mis razones, Sr. Rudman, las pude encontrar luego de leer, de manera fortuita cabe decirlo, dos escritos suyos. “Ernesto Sanz y el neo-cáncer“, allá por mayo o junio del presente año y otro artículo suyo, mas reciente “Shhhh, el Cardenal duerme”
En el 1er Art. Mencionado, hace Ud. comparaciones entre distintas personas; a mi ver, alguna de estas comparaciones son muy poco felices, dictadas por un rencor malsano, con poca objetividad, por no decir, manifiestamente maliciosas. Ud., Sr. Rudman, sólo lleva agua para su molino.
En el caso que nos ocupa, entre otras comparaciones sobre mendocinos: “Dio a Tejada Gómez, a Favio, Benito Marianetti, Rodolfo Braceli……y también a Dromi, Vila, Manzano, etc. etc.” Más allá de los logros o yerros que cada uno de estos ciudadanos pueda tener, (entre otras cosas le recuerdo que algunos fueron funcionarios de un gobierno nacional de igual signo al actual, el P. J.) lo que Ud. refleja Sr. Rudman según su particular óptica, es una visión totalmente parcializada. Para ejemplificar, y en total desacuerdo con Ud., Armando Tejada Gómez, para muchos, (entre quienes me cuento), aparte de ser artista (no demasiado notable), también fue un enorme resentido social. Y de Leonardo Favio, a quien Ud. aparenta admirar, otros opinamos que su obra no es de una envergadura tan grande como nos han querido hacer creer; Favio, Sr. Rudman, es un artista más que ni siquiera asume el paso del tiempo. Sintetizando, Leonardo Favio no es Bergman. Pero, le concedo, esto es materia opinable.
Retomando el hilo de la presente, dice Ud. al final de su apartado: “tengo la convicción de que la mamá de Ernesto Sanz lo crió en S. Rafael, con amor y con la esperanza…….por eso no lo trato como se merece”. Lo mismo opino yo de Ud., Julio Rudman.
A menos que Ud. haya logrado en su vida un nivel de perfección absoluta, sea en lo familiar, en lo profesional, en lo estético o en lo moral. De ser así, si Ud. ha logrado tales pergaminos indubitables, sólo entonces tiene Ud. el derecho de juzgar a otras personas con la pluma y la lengua tan afiladas como la suya. Si tal es el caso, mil disculpas Sr. Rudman, es Ud. inimputable.
Sobre el segundo escrito suyo, “Shhhh. El Cardenal duerme”, nuevamente Ud. nos sorprende con sus aseveraciones; todas con una seguridad que no deja dudas. Todas sin cortapisa.
Más allá de la personal visión de cada uno sobre la temática, al margen de su ostensible defensa de la ley de matrimonio gay (aunque Ud. deje perfectamente establecido que Julio Rudman es hetero y no homo, por las dudas, no sea cosa que también lo discriminen a Ud., justamente, a Ud., adalid de las minorías)
Debo aclararle, Sr. Rudman, que a mí, particularmente me surgen ciertas dudas sobre su artículo. Concretamente, ¿a que se refiere cuando dice, textualmente:”….el jefe mundial de la secta”? ¿Lo hace en directa alusión o referencia al Papa?
De ser este el caso, Sr. Rudman, además de malicioso, es Ud. ignorante. El Papa, Sr. Rudman, no es “el jefe de una secta” El Papa es el Pontífice Máximo de la religión Católica. La religión Católica no es una secta. Como Ud. debería saber, la palabra secta tiene distintas acepciones, pero en ninguna le cabe el rasgo que Ud. ha intentado otorgarle. Una religión es un todo. Una secta es sólo una parcialidad o escisión de ese todo.
Si Ud. Julio Rudman es agnóstico, ateo, musulmán o lo que fuere, no interesa. Lo que interesa es que su postura no le da derecho a llamar a la religión católica “secta”, mucho menos con el sentido peyorativo que Ud. parece imprimirle a sus palabras.
Caben diferentes posibilidades sobre el particular. O Ud. tiene una mala formación de base (lo que, tratándose de un periodista, es algo serio), o en su defecto, Ud. tiene una buena formación y mejor información, y lo que dice y escribe lo hace con absoluta conciencia de que es una falacia, lo que en tal caso, es mucho mas grave que el caso de su posible ignorancia.
Otra posibilidad sobre la temática, es que haya un error de interpretación sobre lo que Ud. escribió. Ud. no se refirió a la religión católica como “secta”. De ser así, entonces mil disculpas Sr. Rudman.
Sin embargo, hay otras aseveraciones suyas que no dejan lugar a la especulación. Sus palabras dicen lo que dicen con convicción, con el énfasis cuasi absoluto de quienes se saben (o creen) dueños de la VERDAD. Así. Con mayúsculas. Inasequible, solo para unos pocos iniciados, aparentemente incluido Julio Rudman.
Esta verdad que Ud. manifiesta, Sr. Julio Rudman, lo hace aun cuando ironiza, por ej. y lo cito textualmente: “El Episcopado estudia eliminar el arroz en la dieta de los cursillos de Cristiandad”
Dado el caso, a los periodistas poco objetivos, la vida, la realidad (no ya el episcopado o Dios, valga la aclaración), tal vez les tenga reservados otras supresiones, otras carencias.
Otra pregunta que surge de su escrito: El anuncio sobre la posible visita del Comité Central del P C a nuestro país, ¿lo hace para monitorear la marcha de los 20.000 millones de dólares de inversiones que el gobierno anunció con bombos y platillos en el 2004? De ser así, por favor le ruego que me ilustre donde están estos capitales chinos en argentinas, puesto que yo (y miles de compatriotas mas) ignoramos donde se encuentran a la fecha.
Hay mas material digno de análisis en el escrito de J. R., tan progresista él, tan lapidador de “…los poderosos, los mediocres de espíritu, los cavernarios de mente”
¿Cómo hay que llamar entonces a quienes defienden lo antiético, lo obsceno, lo inmoral? ¿Debemos llamarlos estoicos? El tema, mal que le pese a Ud. Sr. R., no es sólo la inclusión, es la inclusión a costa de que es lo que se resigna.
Pero, concedo, tiene Ud. razón cuando afirma: “se suman derechos, se suma libertad, se multiplica la vida.” (Hablando de otros “logros” del modelo, por supuesto)
Si Sr., se suman derechos…………..…de los que delinquen
Se suma libertad………..............de quienes no la merecen
Se multiplica la vida…… …..de inequidades e indignidades, personales y colectivas; de lúmpenes, narcotraficantes, de sicarios. Si Sr., esto también es multiplicar la vida.
Acuerdo algo con Ud., Sr. R. Es verdad lo que asevera; los Borgia no son un ejemplo para imitar. En ningún sentido. Tampoco lo son algunos intelectuales modernos llamados “progresistas” (A menos que, como dije antes, alguno haya alcanzado un grado muy alto de perfección).
Como Ud. dice, “se asestó un golpe amoroso fundamental al absolutismo, al monopolio de la verdad. Nuevamente tiene Ud. razón. Hemos sentado todo un precedente. Ahora TODOS compartimos un sofisma. Como si el mismo fuera una verdad.
Atte.
Diego Adrian Garcia dagan7261@yahoo.com.ar



Respuesta a “CARTA CERRADA”
Julio Rudman

Usted, Diego, es un hombre culto. Me doy cuenta porque dice "a fuer", modo semántico que usan los cultos, pero muy antiguos. Como ve, empiezo dándole la razón. Soy irónico, maldito y me ensaño con quienes se ocultan tras los cortinados blindados del dogma, de cualquier dogma. ¿Por qué esta carta que usted me envía ha de ser cerrada? ¿Lo avergüenza defender al senador y al pastor alemán? Con o sin su permiso, mi respuesta será abierta, todo lo abierta que pueda. Seguramente, más abierta que su cabecita inquisitorial.
Me enorgullezco de varias cosas, en la vida que me tocó y que construí. Le hago un listadito tentativo. Estoy orgulloso de no ser objetivo ni de tener molino particular adonde llevar mis aguas. Esas aguas son plurales, nunca egoístas. Son las aguas que bañan los sueños de los condenados de la tierra, como les llamó Franz Fanon, autor subversivo por naturaleza. Son aguas y tierras que le robaron a los pueblos originarios, robo que contó con la complicidad militante de la jerarquía católica de aquellas épocas. La misma complicidad que mantuvieron durante 1976-1983, bendiciendo torturadores, ladrones de bebés y genocidas. Seguramente, usted tiene en su acervo cultural las respuestas para cada período histórico. Para los tiempos de la conquista española, la magnífica obra de Bartolomé de Las Casas, a favor de la humanización de los aborígenes. ¿Sabía usted, don Diego o como se llame, que el sacerdote Las Casas propuso que, para reemplazar la mano de obra que se perdía, al considerar seres humanos a los indígenas, se trajeran negros del África que, esos si, no eran humanos? La esclavitud que le dicen.
En tiempos de dictadura argentina, su Iglesia sacrificó, guardando silencio, a Enrique Angelelli y protegió y protege aún a Christian von Wernich, condenado a perpetua por genocida.
Paso al siguiente escalón, en este descenso mío a sus infiernos. Me es grato recordarle que el senador Ernesto Sanz votó a favor del matrimonio igualitario (no sólo gay, Diegote), lo que me permite hablar bien de él, como antes hablé mal. Cuando dijo lo que dijo respecto a la Asignación Universal, se comportó como un hijo de puta. Su aclaración posterior, oscureció aún más su intención final. Cuando votó la modificación del Código Civil, hizo honor a las viejas banderas democráticas del radicalismo. Es así, troglodita desconocido, nadie es una totalidad absoluta. Y no se asuste por el uso de "malas palabras". Es, apenas, mi humilde homenaje al querido Negro Fontanarrosa. Le confieso que, más de una vez, me he comportado así. Soy humano.
No soy el dueño de la verdad. Simplemente, soy un periodista que emite opinión y, ni usted ni ningún Torquemada contemporáneo (¿ve que soy generoso?) me lo va a impedir. Vivimos un momento histórico fascinante, con una flamante Ley de Medios que protege y promueve todas las voces. No hay Index en la Argentina. Hasta se permite que Mirtha Legrand pregunte si un homosexual no va a violar a un hijo adoptivo, mire.
No quiero que se me escape. Tejada Gómez y Favio son mediocres, según su óptica jurásica, pero eso es materia opinable, es cierto. Pero en el diván de su psicoanalista revise el concepto de resentido. Tejada fue lustrabotas. autodidacta y un enorme poeta popular. Claro, fue comunista y escribió, entre otras maravillas, la Canción con Todos, ese himno latinoamericano de resistencia y dignidad. Favio también se defiende con su magna obra. Efectivamente, no es Bergman. Es Favio.
Respecto del jefe de la secta, si, me refiero a Ratzinger, ese otrora joven hitlerista, con efectos residuales. La Iglesia Católica no es el todo. Mire que amplio que soy. Le cito al gordito de Aquino. Santo Tomás dice que ninguna parte de un pie es un pie. No sea ombliguista, hombre. Debería saber que hay tantos o más seguidores del Corán que de los Testamentos. Ustedes no son el todo, son una parte, bien que importantísima de la Humanidad. Hay más seres humanos, además del Papa y sus secuaces. Claro que la fe de mis vecinas es parte fundamental en su condición de gente magnífica, solidaria, querible.
Que le quede claro. Soy ateo militante, "comunista hormonal" como el gran Saramago, aunque no orgánico, para su tranquilidad. Formo parte, con orgullo, de la mierda oficialista y voy por más. Espero que el gobierno que suceda a éste, profundice aún más, su combate contra los monopolios y siga redistribuyendo el ingreso más equitativamente.
Si tipos como usted están enojados, es que vamos bien. Más claro aún, me siento cada vez más cerca de gente como Milagro Sala y el cura Vicente Reale, que de Macri y Bergoglio.
Como le dije, abro la carta. Hágase cargo y buen provecho.

22-07-2010

PROntuario Macro

"No tenemos que copiar las cosas malas de ajuera, Lloriqueo. ¡Nosotros tenemos que crear nuestras propias cosas malas!"
Inodoro Pereyra, por Roberto Fontanarrosa

Efectivamente, ni Sarkozy ni Berlusconi ni Aznar ni Netanyahu ni Piñera ni Uribe. Nosotros somos capaces de crear, solitos, la representación del enano fascista que llevamos dentro, según la genial Oriana Fallaci.
Los porteños eligieron a Mauricio Macri contra la gestión de Aníbal Ibarra. En segunda vuelta lo votó gente que, en primera vuelta electoral, había votado a candidatos de izquierda, como voto testimonial. Buena gente, de fin de semana en country, padres abnegados, profesionales progresistas y honestos, impresionados hasta la náusea por la corrupción criminal que desenmascaró Cromagnon.
Antes, mucho antes, habían votado por Fernando de la Rúa, por Erman González, por el FREPASO, y así siguiendo. Antes de antes, en la prehistoria del neoliberalismo, habían elegido a Alfredo Palacios. Ejemplos de estado de ánimo pendular hay para hacer dulce.
Transcribo el párrafo segundo de la página 46, del libro "El Pibe", de Gabriela Cerutti, colega y hoy legisladora en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: "Mauricio, el hijo de Licio Gelli, estaba a cargo de la zona rioplatense de las actividades y negocios de la P2. Una de sus primeras tareas fue lanzar la filial argentina de la Logia. Decidió llamarla PRO Argentina."
No se sabe por qué nadie, ni la propia Cerutti, hace hincapié en esta "casualidad" histórica, que deriva en esta "causalidad político-delictiva" de hoy.
Corrían ríos de sangre en el país. Estábamos bajo dictadura.
De aquellos días a éstos ha pasado buena parte de la vida. Mientras tanto, los que votaron a Macri, el otro Mauricio, cacerolearon frente a la Quinta de Olivos, pidiendo la cabeza de la yegua, como amablemente le llaman a Cristina, para defender la hiperrenta sojera que, como se sabe, nació antes que la Patria, con la cruz y la espada. Si hasta ayer la consigna de los defensores del olor a bosta de vaca era Dios, Patria y Hogar, hoy se han modernizado y mantienen a Dios, identifican a la Patria con la Soja y al Hogar con la TV. Sería entonces, Dios, Soja y TV.
Macri tiene hoy un problema macro. Pero el electorado porteño tiene, a su vez, la oportunidad de demostrar que aprendió la lección, de terminar con los exabruptos electorales, con la histeria burguesita del castigo por mal comportamiento. Y empezar a valorizar el fin del curro previsional, la plualidad de voces e imágenes, el ascenso legal del amor y la familia igualitarios, la asignación universal por hijo, la política de derechos humanos y la flamante defensa de la integridad de género. Ya en las elecciones del 28 de junio de 2009 se castigó el patético rumbo de la gestión macrista. Esa indigestión quedó enmascarada por el traspié del kirchnerismo a nivel nacional. Solá, De Narváez, sus socios de entonces, huyen hacia 2011, lejos, lo más lejos posible del empresario de la nada. Porque, convengamos, la historia empresarial del pibe es, más bien, prontuario de vago impune. Hasta ahora, lo de impune, digo.
20-07-2010

La jueza de peluche

Se llama Marta Covella y es Jueza de Paz de General Pico, La Pampa. Aunque, de ser coherente con sus declaraciones, debería ser Ministro de Guerra del Reino de Dios. Declaró, muy suelta de lengua, que no iba a celebrar casamientos entre personas del mismo sexo, pese a que la ley se lo exige. Le pasará el laburito a un colega suyo.
Generoso país éste que un día te hace descorchar espumante y al siguiente te baña en lodo.
Imbuída de una lógica prejurásica, la Martita dijo que, como ella es cristiana evangélica, obedece primero a las leyes bíblicas y luego a las terrenales. Es decir, está choreando el puesto. Hasta donde me acuerdo que me enseñaron, un juez de paz, civil, penal, comercial, laboral, administrativo y anche futbolístico, se dedica a aplicar las leyes, las de aquí, no las celestiales, en los entuertos que se le someten. No conozco, no conocía, casos que se dediquen a aplicar otras leyes que sean superiores para la vida cotidiana en un país le-gal-men-te constituído.
Para completar el exabrupto, Martita agregó, en tono confesional. que la Biblia enseña a distinguir blanco de negro. Y que el casamiento homosexual es negro. Además de ser carne de diván, Martita espera una cartita del INADI, espero.
Enterado, a su vez, de las declaraciones de Eric Tauber, vocero de prensa de las hermanas Fuerzas Armadas de EE. UU., en el sentido de que las tropas que nuestra madre patria envía a Costa Rica, país raro, sin fuerzas armadas pobrecitos, digo que dijo que llevaban en sus buques de guerra, helicópteros, tanques y demás chiches bélicos, OSITOS DE PELUCHE para repartir a la población.
Entonces, propongo como gesto humanitario universal, que por Decreto de Necedad (no hay error de tipeo) y Urgencia, se designe a Marta Covello, voluntaria argentina para integrar esas fuerzas de salud y amor por el prójimo, llevando ejemplares de la Biblia, en cuya portada rece (chiste fácil) : Sonríe, Obama te ama.
Nosotros nos sacamos de encima una cavernícola y ayudamos al Tío Barack a justificar su Nobel.
18-07-2010

Shhhhhhhhhhhhhhh, el cardenal duerme

A Alejo Hunau, in memoriam


La inclusión. Ese es el asunto. La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual incluye todas las voces. Todas. La Asignación Universal por Hijo incluye a un millón novecientas mil familias que se habían caído del mapa de la vida. La modificación del Código Civil que posibilita el casamiento entre personas del mismo sexo nos incluye, también, a todos. Los heterosexuales, que somos mayoría, y la minoría homosexual.
Es que de eso se trata, de entender y practicar la democracia como un ejercicio de respeto y reconocimiento de los derechos de las minorías. Si nos quedamos con la vieja definición del sistema como aquel en el que se protegen las mayorías, flaco favor nos hacemos.
El país, la sociedad, ha dado un paso gigante en el camino hacia la construcción de una mejor ciudadanía. Ha hecho punta en Latinoamérica y ojalá provoque contagio.
El poeta, mi amigo Carlos Carbone me dijo, textualmente, "Julito, están en el horno". Su presagio satánico se va cumpliendo, aunque le duela a la senadora Liliana Negre (hay que sobrellevar ese apellido y ser discriminadora), aunque anoche el cardenal Bergoglio haya soñado con Lucifer entrando en su lecho, aunque Mirtha Legrand almuerce este mediodía con el fantasma de su hijo gay, muerto de HIV, aunque el jefe mundial de la secta esté planificando castigos internos y niegue la Historia.
Nos auguraban la disolución de la sociedad si se aprobaba la ley de divorcio vincular, como ahora nos auguran cataclísmos sociales y morales. Y el tejido social se rompió, con la complicidad de la jerarquía católica y la mafia empresarial, con el robo de niños, con la desaparición de 30.000 seres humanos, con la enajenación menemista de las riquezas naturales y también con el sacrificio vital de monseñor Angelelli, entre otros.
Y hablando de naturaleza. Se sostuvo, en la interesantísima sesión del Senado, que el matrimonio es una institución natural y no cultural. Como si el matrimonio y la familia de hoy fuese la misma del siglo XV, como si los Papas Borgia fuesen un ejemplo inmaculado de familia a imitar. Se sostuvo, también, que habrá que enseñar, entonces, en escuelas y colegios lo que es ser gay, lesbiana, bisexual, transexual. Y se lo sostuvo como un efecto negativo de la ley, cuando en realidad, enriquecerá la cultura general de alumnos y docentes, la convivencia respetuosa entre hermanos, usando un término bíblico.
Se asestó un golpe amoroso fundamental al absolutismo, al monopolio de la verdad. Se suman derechos, se suma libertad, se multiplica la vida. La supuesta enfermedad nos hace más sanos, la mentalidad de los perversos tiene, desde hoy, un nuevo motivo para regodearse.
Mi emocionado homenaje a quienes, desde el interior de la Iglesia y desafiando el llamado a la guerra divina, optaron por ponerse al servicio de los discriminados.
Para colmo, en la pesadilla del Cardenal, habrá que agregar que ayer, el mismo día de la caída en pecado del país, Cristina se reunió con el Comité Central del PC Chino y le anunciaron que ¡vienen a visitarnos!. El Episcopado estudia eliminar el arroz en la dieta de los Cursillos de Cristiandad.
En fin, que la Argentina tiene, desde ayer, una vergüenza menos, como dice el Manifiesto Reformista de 1918.
Todavía queda mucho por andar, pero vamos por el camino que les molesta a los poderosos, a los mediocres de espíritu, a los cavernarios de mente.
Por eso, otra vez con los reformistas de entonces, podemos decir hoy que "los dolores que nos quedan, son las libertades que nos faltan"
17-07-2010

Con 74 metros no alcanza

"Yo, que no creo, pido a Dios por esa gente"
Vinicius de Moraes

Nicolás va a ser juzgado y a mi no debería importarme. Se trata, aparentemente, de una cuestión interna en una secta a la cual, por suerte, no pertenezco. Nicolás va a ser juzgado por vivir en el año 2010 y amar al prójimo, como dice que le enseñó el fundador de la secta en cuestión. Pero, más aún, a Nicolás le prohiben contarle, a otros sectarios, lo que piensa, hasta que lo sentencien.
A esta altura, aclaración indispensable. Si usted, lector/a, cree que estamos en guerra, lo invito a ver Almorzando con la Tía Rosa o a leer Clarinete o a escuchar las predicciones de Lilita, la frustrada competidora del pulpo Paul. Tiene para elegir. Mejor, en ese caso, no siga leyendo, lo puede perturbar.
Digo que, tal vez tengan razón quienes piensan que no me incumbe. El cura Nicolás Alessio sabrá, desde Córdoba, defenderse como corresponde. Ya es un hombre grande y está ubicado en tiempo y lugar, como dicen los peritos. Me parece que no se va a callar.
La jerarquía, esa cohorte de vagos milenarios que ha producido la Iglesia Católica, nos debe algunas explicaciones. Y ahí si que me considero con derecho de opinión. Veamos.
Se siguen haciendo los sotas respecto de los pedófilos protegidos. Creo que no alcanza con las disculpas de Ratzinger, mientras cada uno de esos delincuentes encuentren cobijo en escondites de lujo.
La justicia argentina condenó por genocidio a von Wernich y el tipo sigue siendo miembro de la secta sin manifestación explícita en contrario de sus superiores. Otro tanto cabe para nuestro pedófilo criollo, don Julio "cara de yo no fui" Grassi. Y siguen las firmas, Tortolo, Bonamín, Plaza, Laghi, Pío XII, entre otros.
Claro que esto no tiene nada que ver con la fe de mis vecinas, gente humilde, solidaria, magnífica. Estoy hablando de otra cosa. Digo que, para dictarnos normas de conducta y convivencia, primero hay que predicar con el ejemplo.
A mi nieto le enseñamos que, antes de sentarse a comer, hay que lavarse las manos. Que luego de ir al baño hay que limpiarse la cola.
Me parece que hay sectas que no resuelven el problema con setenta y cuatro metros de papel. Es la medida standard y no les alcanza.
13-07-2010

Homónimos

Uno, es anarquista, ateo, hedonista, cocina por placer, durante la dictadura eclesiástico-cívico-militar escribió cuentos para niños con metafóricas imágenes libertarias. Es poeta, tiene publicado un libro de cuentos, Los Cuerpos, acerca de mujeres vejadas por genocidas, no sólo de uniforme. Es profesor de Guión Cinematográfico en la Universidad de La Punta, San Luis. Aunque es hermano de una monja, con la que se lleva de maravillas, mira la vida con prismáticos multicolores. El sexo, para él, es fuente y usina de placer. Entiende el matrimonio y la familia como instituciones en crisis, dinámicas, dialécticas y, por eso, está a favor de la igualdad de derechos, incluído el de adopción de niños, por parte de los homosexuales
El otro, anda persiguiendo a Pedro Picapiedras y su mascota Dino, para convertirlos al catolicismo. Cree que un señor, ungido jefe de una secta, es infalible. No se casó nunca y, que se sepa, no engendró hijos. Durante la dictadura le mataron a un hermano llamado Enrique Angelelli y miró para otro lado. Otro de los suyos, Christian von Wernich, consoló y bendijo genocidas. Cree, firmemente, que cada traspié de su secta es una movida del diablo y llama a librar una guerra santa, como si viviéramos en el siglo XIII o Torquemada fuese el modelo de hombre virtuoso. Es Arzobispo de Tucumán.
Los dos se llaman Luis Villalba. Uno es mi amigo, mi compañero. Con él puedo mirar hacia adelante.
El otro, no. El otro ve pasar la Historia y el púlpito le cruje bajo sus pies.
Son homónimos. Sólo eso.
12-07-2010

Orsái bendito

Jorge Bergoglio es jesuita. Se le nota apenas habla, no disimula. Es, sobre todo, el representante en la Argentina de la mayor secta religiosa de Occidente. En decadencia, jaqueada por corrupciones varias, desde el caso del Banco Ambrosiano y su CEO, Paul Marcinkus, hasta pedófilos a mansalva urbi et orbi. Sin irnos más atrás, con pavaditas como la Inquisición, Giordano Bruno, Galileo Galilei y tantos otros bloopers sangrientos de la Historia. En decadencia, digo, pero aún mayoritaria.
Se está discutiendo por estos días y por estas comarcas la modificación del Código Civil decimonónico que posibilitará que personas del mismo sexo se casen y formen, legalmente, una familia.
Y se coló el futbol. Y lo coló Bergoglio, sin querer queriendo, como dice el Chavo del 8. Es "una movida del Diablo", dijo desde algún púlpito lujoso. Los hinchas de Independiente de Avellaneda están dilucidando si le responden o no. El club ¡rojo! tiene, para colmo, un presidente que se llama Comparada que, como todos saben, es un apellido que rima con camarada.
De ahí a colegir que quienes estamos a favor del matrimonio igualitario somos idiotas útiles, al servicio del castroguevarismo, hay un paso. En cualquier momento lo da.
Un lenguaje bélico ("es una guerra de Dios", dijo), histérico y agresivo, indica, según mi modesta visión, que se ven venir la derrota. El fin del monopolio de la verdad absoluta.
Pero, sobre todo, deja sin explicar con qué antecedentes morales cuentan estos Vaticanosaurios para dictarnos normas de conductas a seguir. Mientras Christian von Wernich, sacerdote condenado por genocidio, no sea expulsado de la secta; mientras Julio Grassi, sacerdote condenado por pedófilo, no sea expulsado de la secta; mientras Jorge Videla, Emilio Massera, Luciano Menéndez, Miguel Etchecolatz, milicos de hostia cotidiana condenados por cometer delitos de lesa humanidad, no sean expulsados de la secta; mientras Bergoglio se muestre ufano al lado de Roberto Dromi, ideólogo de las privatizaciones a mansalva de la Segunda Década Infame; mientras esperamos, con paciencia cristiana, que ocurran estos milagros, no tienen piné ético y moral para darle cátedra a la sociedad respecto de nada.
Y mucho menos de agarrárselas con el club de Avellaneda, que se ha visto sorprendido por el exabrupto del jesuita. Juran los acólitos de Ricardo Bochini que en su hinchada hay gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, pero que no todos son comunistas. Es más, están convencidos de que la mayoría son cristianos. Eso si, no sectarios.
El uso de términos guerreristas del Cardenal lo ubica en el siglo XIII, lo hace cruzado, lo pone de culo con la Historia.
El representante del pastor alemán en la Argentina quedó en orsái.
Resultado del partido: Independiente 1 (Bergoglio, en contra) - VFC (Vaticanosaurius Futbol Club) 0.
09-07-2010

Humillaciones

"La Selección argentina se va humillada del Mundial"
Diario CLARÍN, domingo 4 de julio de 2010

Me humilla que, todavía, haya casi 400 nietos no recuperados.
Siento humillación por la ESMA, Pozo de Banfield, Mansión Seré, Olimpo, el D2 de Mendoza, Margarita Belén, la Masacre de Trelew y siguen los campos.
Me humilla la Justicia Federal de Mendoza y su atraso de 27 años para juzgar crímenes de lesa humanidad.
Siento humillación porque Papel Prensa nació en una cámara de torturas.
Me humilla cada mujer pobre que muere por aborto clandestino.
Siento humillación cuando cierta clase media se queja por la Asignación Universal por Hijo.
Me humilla la propuesta de unión civil para personas del mismo sexo. Me humilla que se discrimine el amor humano.
Siento humillación por los curas pedófilos protegidos.
Me humilla que la corporación mediática diga que defiende la libertad de expresión.
Siento humillación cuando, quienes retuvieron salarios públicos y jubilaciones, hoy se sienten cancerberos de los dineros argentinos.
Me humilla la avaricia sojera.
Siento humillación cuando Elisa Carrió se proclama madre putativa de Marcela y Felipe Noble Herrera. Y me humilla que defienda los monopolios mediáticos con el pretexto de defender la libertad de prensa. Me humilla la contradicción monopolios-libertad.
Me humilla que Julio Cobos se presente como el paladín de la institucionalidad.
Siento humillación cuando recuerdo que Domingo Cavallo mandó a los científicos argentinos a lavar los platos.
Me humilla que Mauricio Macri trate de vagos a los docentes porteños.
Siento humillación cuando Eduardo Duhalde califica de brillante intelectual del pensamiento nacional a Abel Posse.
Me humilla que Macri espíe víctimas.
Siento humillación cuando varias mujeres usan la misma bombacha para burlar la justicia.
Me humilla el Nobel de la Paz a Obama.
Siento humillación porque Ernesto Sábato y Magdalena Ruiz Guiñazú integraron la CONADEP.
Me humilla que conspiradores como Mariano Grondona y Joaquín Morales Solá sean considerados periodistas.
Siento humillación cuando Daniel Vila dice que es un empresario chico. Salvo que se refiera a su estatura física y moral.
Me humilla que humillen a Milagro Sala y a las organizaciones sociales.
Siento humillación por el enclave colonialista británico en Malvinas.
Me humilla que perforen la cordillera a cielo abierto, en escritorios cerrados.
Siento como mía la humillación a los pueblos originarios.
Me humilla la oposición medievalista al matrimonio igualitario, pleno, con adopción incluída.

Hay ciertas humillaciones que me enorgullecen.
06-07-2010

2000 años de bondad y amor

A propósito de la historia de quienes se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Una aclaración previa: la cifra que aparece al final de cada cita, no es el precio en vidas que costó. Es el año en que fue dicha o escrita.

"Para el católico, el espíritu autoritario de la Iglesia y su estructura jerárquica son lógicos y hasta deseables." John Cogley, 1953.

"Una creencia en que hay cosas tales como brujas es una parte tan esencial de la fe católica que sostener obstinadamente la opinión opuesta sabe a herejía.", Henry Institutoris, O. P. y James Sprenger, o. p. 1487.

"La objeción de conciencia es moralmente indefendible.", Richard McCormick, 1966.

"Una guerra emprendida contra tribus salvajes puede, además, servir a los propósitos de la cultura genuina y las necesidades legítimas de la colonización.", Anthony Koch, D. D. 1924.

"Como proposición considerada in se, cuando está libre de todo abuso, la esclavitud no se considera opuesta a la ley divina o a la natural.", John Gillard, S.S.J. 1929.

"Si con el silencio pudiéramos prevenir que nuestros niños adquirieran conocimiento sexual, la política del silencio sería admirable.", Rev. Charles Bruehl. 1922.

"El primer deber de todo padre católico hacia la escuela pública es mantener a sus hijos fuera de ella.", Paul Blakely, S.J. 1937.

"Es marca infalible de un espíritu holgazán, bajo, infame y abyecto, pensar en alimentos y en comer antes de la hora de la comida.", San Francisco de Sales, 1609.

"Es mejor para una esposa permitirse copular con su propio padre de una manera natural que con su marido contra natura.", San Bernardino, c. 1400.

"El hombre es incapaz de volar", Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica. 1272.

"Así, también, la libertad de pensar y de publicar todo lo que cada uno quiera, sin ningún obstáculo, no es en sí misma una ventaja por la cual la sociedad puede sabiamente alegrarse. Por el contrario, es el manantial de muchos males.", León XIII, 1885.

"La mujer está sujeta al hombre a causa de la debilidad de su naturaleza tanto de mente como de cuerpo.", Santo Tomás de Aquino, 1272.

"Por esta razón, si aparece blanco a nuestros ojos algo que la Iglesia ha definido como negro, debemos también declarar que es negro", San Ignacio de Loyola, 1541.

"El Papa puede actuar fuera de la ley, por sobre la ley y contra la ley.", San Robert Bellarmine, 1610.

"Es imposible que el que ha experimentado el placer carnal pueda volver a la condición del que no lo ha experimentado.", Santo Tomás de Aquino, 1265-1273.

"Dios puede hacer otras cosas, pero no puede restaurar a la vírgen después de su caída.", San Jerónimo, c. 400.

"La Iglesia Romana jamás ha errado y, de acuerdo con las Escrituras, jamás errará.", Papa San Gregorio VII, c. 1075.

FUENTE: Cuando los santos meten la pata, Philip Nobile (Comp.) Colección La pata de la sota, Granica Editor, 1971.
04-07-2010

La épica se volvió loca

A Eduardo Galeano y la señora Historia


Escribo este textículo una hora después del penal de Abreu que mandó al seleccionado uruguayo de futbol al podio de los mejores cuatro.
Ni Tolkien, ni nuestra Bodoc, ni el boludito Potter, ni toda la parafernalia de Hollywood y sus héroes de plástico, se pueden equiparar al espectáculo que nos brindaron los charrúas nuestroamericanos.
Finalizaba el primer tiempo y, con el último suspiro, los africanos, los padres de la humanidad, empujaban los botines de Muntari hacia la gloria. Para colmo, los tipos vienen de un país que se llama Ghana. Una maldición, seguramente, porque como lo nombres, pierden. Uruguay-Ghana o Ghana-Uruguay. No hay como arreglarlo.
A los diez del segundo, Forlán, que por algo se llama Diego, tiene una cita de amor con la jabulani. Uno a uno. Pero no se vayan que viene lo mejor.
Alargue, más alargue. La última jugada. Luis Suárez, Luisito, más Luisito que nunca, se convierte en el arquero más inoportuno del Mundial. Es que si no emula a Fillol, gana Ghana. Penal y se termina. Gyan tiene una cita de terror con el travesaño y no hay más alargue que valga.
Ahora si. Ta tan ta tan, diría la abuela al nieto contándole una de suspenso. Hay quienes aciertan y quienes pifian. Muslera, el arquerito oriental, ataja dos.
Y llega él. Le dicen loco, el Loco Abreu y, como en las películas del oeste yanqui, cuando aparece el muchacho para salvar a la chica, el Loco desenfunda, con la magistral irresponsabilidad de los iluminados, y la pica. ¿Cómo le explico, señora, qué significa picarla en ese momento? Es como hacer un buen chiste, burlándose del muchacho que salva a la chica. Es darle otro final a una película que venía de drama.
Entonces, Muntari y el sabor de la negritud; Furlán y su joya libre; el travesaño que parece puesto por Sendic y el Pepe Mujica para que lo bese Muslera; el manotazo de Luis, como espantando un error de la Historia y, finalmente, la sana locura del Loco. Todo para ratificar que la épica crece desde el pie, como nos enseña Zitarrosa.
La Señora Historia, Eduardo querido, tiene un amigo Loco. Otro más.
02-07-2010

Estridente sonó

A Sandra Russo y Orlando Barone


Hay distintas maneras de huir. Por ejemplo, la cúpula de la Iglesia católica huye hacia el pasado, hacia las catacumbas, lo cavernario, tratando de impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Infructuoso. Más temprano que tarde la igualdad de facto, se transformará en igualdad de jure. Así ocurrió con el fin del monopolio de los registros de nacimientos, casamientos y muertes. Así ocurrió con el divorcio vincular y, antes, con el reconocimiento a los hijos extramatrimoniales.
Mamá Ernestina y tío Magnetto huyen hacia adelante. Mamá Ernestina tiene 85 pirulos. Está más cerca del cielo que de la Tierra. Tío Magnetto anda pisando los 66, aunque dicen, fuentes cercanas a su oficina, que se lo ve desmejoradito. Si nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, según Manrique (Francisco, no. El poeta), ambos estarían mirando la playita desde algún atardecer acantilado.
Digo yo, tanta chicana, tanta trampa leguleya, ¿no estará apostando a que mami Ernestina estire la pata y, de esa manera, se extinga la acción penal, al menos en lo que a Marcela y Felipe se refiere? Ya ocurrió. Augusto Pinochet, ese hijo de Dios devenido hijo de puta, se fue de estas comarcas, sin sentencia en su sarcófago. También utilizó artimañas. Recuerden su regreso en silla de ruedas, su presunta demencia senil y otros firuletes procesales. La biología amparó la impunidad.
Las pruebas de ADN no son K, en todo caso son J, de justicia, que busca investigar un presunto delito LH, de lesa humanidad.
Bombachas pluripersonales, calcetines multitudinarios, propuestas de análisis en el extranjero, en laboratorios privados en ¡Barcelona!. Todo tipo de tropiezos legales hacen evidente que, más que la ropa íntima, mamá Ernestina y tío Magnetto, tienen manchado, y con sangre, el curriculum.
Aunque menguado en su número y su credibilidad, Clarín y sus secuaces son, todavía el diario más leído del país. Tal vez, esta inmensa mentira, esta indignidad manifiesta, nos ayude a diversificar lecturas, voces e imágenes, al amparo de la nueva legislación de medios. El desafío es para nosotros, en un camino empedrado pero no solitario.
Dos canciones de nuestra infancia me vienen a la memoria. Una, se podría parafrasear: "la papelera tropezó/ y en la Historia se cayó/ y al pasar por un cuartel/ se enamoró del Noble aquel".
La otra es una marcha patriótica, cuya letra se resignifica a la luz de los acontecimientos que padecemos, y dice: "el clarín, estridenté sonó".
01-07-2010

viernes, 20 de agosto de 2010

Propuesta de trueque

En un confuso episodio de periodismo gráfico, el diario Los Andes, mendocino de nacimiento y clarinizado por cooptación, publica hoy, martes 29 de junio de 2010, que ayer se realizó la audiencia pública que debatió acerca del proyecto de ley del Código Civil para pernitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Confuso, digo, porque asegura en su portada que las opiniones contrarias al proyecto fueron mayoritarias, pero en página 8, en la bajada, invierte las cifras, 38 a 16. Puede ser un error fáctico, puede.

Lo cierto es que Mendoza sigue dando muestras de su identidad: atrasa, como reloj trucho.
Se escuchó de todo, dicen. Y está muy bien que así sea. Hasta puedo comprender la posición de nuestro gobernador. Si la provincia atrasa, ¿por qué iba a gobernarla un señor de ideas progresistas?. El hombre, con su apellido de orgasmo ajedrecístico a cuestas, se suma a la opinión de la secta vaticana y propone Unión Civil y no Matrimonio. Es decir, crear una especie de institución para kelpers del amor. Habría entonces, matrimonios como Dios y Vélez Sarsfield mandan y los otros, los raros, los enfermitos, los pobres seres humanos a quienes, en un gesto de bondad cristiana, les permitimos que duerman juntos pero, eso si, que no se les ocurra criar niños, repartir amor ni contaminar plazas ni paseos públicos. A lo sumo, un besito furtivo en la oscuridad de un cine.
Bien lo dijo el diputado Néstor Piedrafita: "No comparto la finalidad procreativa de la familia. Si fuese así, no deberíamos dejar que se casen los estériles o las mujeres menopáusicas".
El Senado nacional tiene la palabra. No habrá plebiscito, como piden Bergoglio y sus secuaces, porque no se plebiscita el derecho al amor, ni ningún otro que esté consagrado en nuestra Constitución Nacional.
Mientras tanto, el mundo sigue girando. Ayer se casaron Johanna Sigurdardottir y Jonina Leosdottir. Johanna es Primera Ministra de Islandia. Jonina, escritora destacada de ese país.
Propuesta de intercambio con la hermana República de Islandia (¿vió que ahora son todas hermanas?): mandamos gobernador y parte de su gabinete (buen estado, nunca taxi, poco uso), en canje por pareja recién casada, preferentemente que no hable latín.
29-06-2010

Se juega como se piensa

El debate lo inició, sin querer queriendo, Juan Simón, defensor bostero altri tempi. Se juega como se vive, dijo. Y agregó que la Argentina vive a pura alegría.
En principio, la alegría nunca es pura. En estos días de euforia futbolística, la cana de Bariloche asesinó a tres pibes. Tres pibes pobres. La alegría nunca es pura si hay milicos al acecho. Y lo que es tan o más grave, hubo gente que salió a respaldar el gatillo fácil.
Pero volvamos a la cancha, mejor. El asunto que nos ocupa saltó a la polémica en 6-7-8, el fantástico programa de nuestra televisión pública. El sociólogo Pablo Alabarces, un opositor inteligente, sensible, buena leche (la contrafigura de los Pinedo, Carrió, Sanz, Thomas y demás chimpancés criollos), preguntó: "¿Se juega cómo vive un porteño de Barrio Norte, un jujeño, un toba, un sanrafaelino?". A partir de ahí salió a relucir un chip que tenemos incorporado aún quienes sentimos el futbol como un juego. El chip del resultado, el miedo al fracaso en nuestro propio arco. Entonces, casi nadie arriesga a decir que si o que no. Si somos campeones, si. Si nos volvemos antes del 11 de julio, no. Creo que el debate está mal enfocado.
No importa hasta donde llegue la Selección nacional en Sudáfrica. Todos, menos Tomás Abraham y Clarín, queremos ver a Diego festejar el 11 de julio. Pero si queda en el camino, lo habrá hecho jugando como se piensa, no como se vive. Como se piensa el futbol, como se piensa el grupo humano, como se piensa al poderoso y como se piensa al humilde. Hay tiempo para abrazarse con Abuelas. Siempre hay tiempo, y la Argentina le da una oportunidad a la Academia Sueca para redimirse de tanto Kissinger, Obama, tanto fantoche guerrerista que recibió el Nobel de la Paz.
Vuelvo a la cancha.
No hay grandes diferencias económicas entre Messi, Ronaldo, Cannavaro, Henry y el, hasta ahora ignoto para nosotros, ponja Honda. Todos recogen la guita en containers. La única diferencia es que Messi y Mascherano piensan, a instancias de Diego, que hay que salir a la cancha a divertirse, con responsabilidad.
En 1978 casi nadie pensaba en campos de concentración a 5 minutos del estadio de River. Ni Menotti y su discurso pseudoprogre. Se pensaba en esa época en la trampa, la mentira, y así se ganó.
Entonces, a dos días del partido eliminatorio con México, ojalá jueguen como piensan, ojalá el aburguesamiento patético de franceses e italianos, les sirva de espejo en el cual no mirarse, ojalá la huella de Maradona, Cappa, Borghi y otros, demuestre que se juega como se piensa. El futbol, la vida.
25-06-2010

Es la esquina

La Bodega del Diablo
No es el café. Es la esquina. Alguna vez fue, si, un café. Se llamaba Bomarzo, era propiedad del Julio “Negro” Castillo y el Gringo Embrioni había pintado en el interior un mural, en la pared norte, que era algo así como el ombligo bohemio de Mendoza. Se murió el Gringo y, con esa facilidad para el olvido y la desidia que padecemos desde siempre los lugareños, también murió el mural, a manos de la sacrosanta decisión de los nuevos dueños y de los innobles derechos que da la propiedad privada.

Más o menos por esa época empezamos a frecuentar la esquina. Rivadavia y San Martín. Imperceptiblemente nos fuimos quedando. El asunto es en sábado. Salvo que caiga navidad, año nuevo, primero de mayo o carrusel vendimial. Esos días son fiestas de guardar y nos guardamos. O despelote turístico y tradicional. Y el turismo nos encarece la vida y la tradición nos da exactamente en medio de los testículos.
Me cuesta mucho explicar qué hacemos en la mesa de café porque, en realidad, no hacemos nada, que es como debe ser. No cerramos negocios, aunque al Gordo Levy le encantaría. No levantamos minas, aunque a todos nos encantaría. No dirigimos ningún equipo de fútbol, aunque a mí me encantaría. En fin, nada útil. Aunque ahora que lo pienso, nada más útil que no hacer nada útil después de haber soportado durante la semana discursos públicos, directivas privadas, sermones íntimos y otras formas de la civilización.
Algo debe tener esa mesa para que dure lo que dura y para que se hayan acercado a nosotros miembros dispares de nuestra fauna autóctona. A algunos los incorporamos con júbilo y sin ceremonias. A otros, simbólica patada en el orto.
Laura, mi hija, nos permite cumplir con el cupo femenino, y Manu, mi nieto, le pone la cuota infantocontagiosa.
Somos más poderosos que los gobiernos. Ellos pasan, nosotros vamos siguiendo. Cada gobierno que nos toca en mala suerte es un ingrediente fundamental que nos alimenta el sarcasmo y la ironía, nuestra materia prima, casi hermana. Por eso votamos por candidatos amigos, porque estamos seguros de que jamás van a ser gobierno. O, como Luis, que vota en blanco para no pifiarle.
Vengan, serán recibidos sin aspavientos. Pero un cruce de miradas entre nos, nos dirá si —parafraseando al Nano— son buena gente que camina y va perfumando la tierra.
Háganse cargo.